miércoles, 30 de diciembre de 2009

Quo vadis?




- A veces, pienso que la Iglesia se parece a la Falange. ¿ Por qué ? En la Falange siempre existió una especie de morbo incomprensible y suicida por " atraer " o hasta " reconciliarse " con la república o la izquierda; la misma cosa que más la persiguió y aniquiló. Los martiriales testimonios de José Antonio Primo de Rivera o Ramiro Ledesma Ramos así lo atestiguan, o que el valiente Algabeño no pudiera proporcionar más voluntarios a Queipo de Llano porque estaban casi todos o en la cárcel o en el cementerio de San Fernando. Con la historia como ejemplo más claro, con la saña tricolor y roja tan clara contra el nacionalsindicalismo, visto siempre como " el mal fascista absoluto "; con todo y con eso, tanto falangistas en particular como nacional-revolucionarios en general siempre tuvieron esa suerte de empeño en congraciarse con el " republicanismo socialista ", cuando éste les sigue odiando a muerte.

¿ Me siguen por donde voy ?

Sé que el ejemplo no deja de ser una cabronada. Pero no se crean los falangistas: En el carlismo también se ha dado esto y bastante. Empezando por aquellos que creyeron que casando a Carlos VI con la Isabelona ya se arreglaba todo. De ahí al conde de Rodezno, fíjense si ha llovido....


También le pasó a Franco. El galaico general se dedicó a intentar aniquilar a la " oposición interior " mientras convirtió al imposible " partido único " en un nido de enchufados aprovechados sin escrúpulos, que ensombrecieron a muchas gentes honradas. ¿ Con el objeto de la " reconciliación nacional" ? Una reconciliación abstracta, indefinida y coja, que acabó como el rosario de la aurora: No esperaron a que el general muriera para integrar las rumbosas masas del populismo progre que siempre ha cortado el balacao en la democracia que hicieron los propios de unas cortes franquistas que se suicidaron.


¿ Qué diremos de ciertos cristianos mozárabes que incluso formaron herejías para abrirse al mundo dominante y tiránico de su tiempo, que era la umma andalusí ? Acabaron esclavos o muertos.

¿ Qué diremos de aquellos católicos que en Yanquilandia cayeron en la herejía americanista, sucumbiendo a la " religión civil washingtoniana " ?


De ejemplos estamos llenos....

Y la Revolución ha demostrado todas sus astucias posibles para aniquilarnos. Que se lo pregunten al conde de Chambord y a la bandera blanca de las flores de lis.

Muchos lucharon, eso sí. Hoy sin embargo, lo que manda es la bajada de pantalones....



Dice Juan Manuel de Prada que en la segunda mitad del siglo XX, la Iglesia ha pensado más en " abrirse al mundo " y ha estado tirando por la borda mucho de lo bueno que tiene. Así, vemos atónitos que los clérigos son los primeros en echarse en los brazos de aquellos que más los odian, empezando por los liberales. En España adquirió proporciones mórbidas, pues la institución que más se llegó a oponer al franquismo fue la propia clerecía, y no por motivos religiosos, sino por motivos estrictamente políticos. Con Tarancón a la cabeza, a muchos clérigos les importó poco la salvación de las almas y lucharon con uñas y dientes para atraer al rebaño católico al liberalismo democapitalista.


Los católicos llevamos bastante años queriendo imitar a los protestantes, sin darnos cuenta de que nosotros nunca participaremos de su mesianismo laicista y determinista, y hasta racialista si me apuran. Es decir: En el lado teológico, nada tenemos del pesimismo ignorante de Lutero, nada de las oscuras obsesiones dineriles de Calvino, nada podemos ni queremos tener con iglesias nacionales ni demás coñas marineras. Es mezclar agua con aceite, y esto es lo que llevamos haciendo hasta sin darnos cuenta de las terribles consecuencias, empezando por nuestro complejo de inferioridad, que carece totalmente de sentido y más frente a ellos.



Mmmmm, iglesias nacionales.....Pero hay conferencias episcopales.....


De la generación de mis padres a la nuestra, se habla de que la iglesia necesita " aperturismo ", " abrirse al mundo "....Precisamente una " religión ideológica " como el islam, que no se destaca por su aperturismo, es la que más éstá creciendo, y el Catolicismo, que ha sido el que más se ha esforzado renunciando a lo suyo, está bajando vertiginosamente. ¿ Es como mínimo para que los modernistas cursilones se hicieran autocrítica, o no ? Si por sus frutos los conoceremos, mal vamos.


Me dice mi padre que muchos de sus compañeros que como él, estudiaron internos con salesianos, escolapios, claretianos, etc.; han acabado como furibundos ateos. Yo mismo supuestamente estudié en un colegio religioso, de las irlandesas, y no aprendí absolutamente nada de religión católica. Salí de allí preparado para ser ateo, y luego, me devané entre Nietzsche e irrisorios paganismos, hasta que torné con fuerzas a la Santa Fe Católica, que alimenta mi triste vida en su inmaculada esperanza.

Claro que no sólo es culpa de la escuela, que también es culpa de uno. Pero eso denota el fracaso de la escuela católica, tanto que se llegue a celebrar el día de jalogüín y que se pongan a mamarrachos gordinflones vestidos de colorado que suplantan a los Reyes Magos que fueron a adorar a Dios Nuestro Señor.


Se nos viene diciendo que la religión es una cosa de puertas para adentro. Que no podemos imponer nuestras creencias. Este maniqueísmo oscuro viene a decir: Que os impongan el ateísmo, porque ustedes no pintáis nada. Los católicos no tenéis perspectiva en política, economía, cultura....La religión es cosa de puertas para adentro y ni mucho menos un motivo para sentirse orgulloso, no es algo para difundir, ni siquiera para hablar. En el ámbito privado de cada uno y que cada cual lo interprete como quiera. Cada cual es un sabio, un teólogo, un historiador....Y así, el hombre moderno, en verdad profundamente ignorante, desprecia a un pasado que no conoce y se cree cómodamente superior, para terminar devorando ágoras y códigos Da Vinci.

" Cuando los hombres dejan de creer en Dios, no es que no crean en nada, es que ya se lo creen todo ", Gilbert Keith Chesterton.



Escuchaba a mi padre y me dio una idea. Recuerdo que cuando Prada sacó la edición del Padre Castellani, un maestro y amigo argentino me dijo que yo sería de los pocos españoles que había leído a D. Leonardo antes de la buena difusión de Prada. Entonces me pregunté que eso como podía ser....


Es como cuando hasta el ateo Gustavo Bueno dice: " Dicen que en España no había filosofía....¿¿ Pero cómo puede decirse eso ?? ".



Hasta que uno no ha entrado medianamente en años, ni había oído quienes eran Gilbert Keith Chesterton o Hillaire Belloc. Se escuchaba a Tolkien, que lo mismo era reivindicado por nazis, por hippies, por extravagantes de toda clase....¡¡¡ Pero por ningún católico !!! Y en nuestro mundo hispanoparlante, y en esta España que tanto presumía de católica, ¿¿¿ por qué hasta hace muy poquito no se ha sabido quien era el padre Leonardo Castellani ? ¿ Por qué se sepultaron los ensayos hispanísimos del padre Zacarías de Vizcarra ?

Por lo mismo que venimos siguiendo: La intelectualidad no casa con el Catolicismo. No hemos de preocuparnos de eso. Aquí el nivel cultural lo llevaban los cuadernos para el diálogo de Sor Intrépida, que ya hemos visto el bagaje que dejó. Allí andaba un tal Juan Benet que se tiraba de los pelos contra Solzhenitsyn, cuando vino el genio ruso vino a España y una vez más, descubrió la perversidad marxista.

A día de hoy tenemos a un gran escritor inglés, Joseph Pearce, maestro biógrafo de Tolkien, Chesterton o Solzhenitsyn. ¿ Hacen algo las escuelas católicas por promover su lectura ? No. Es más, se vería como estrafalario, trasnochado, como que no pega....Tanto así como hablar de la Filosofía de la Eucaristía de Juan Vázquez de Mella.


¿ Por qué en años atrás en las escuelas católicas no se dieron a conocer a estos grandes autores ? ¿ Por qué durante años se han alimentado tantos vacíos ? ¿ Hacia qué nos hemos abierto ?

Hacia nuestra autodemolición....No hacia ganar almas para Dios, no hacia alimentar nuestra Fe, no para defender nuestro hermoso legado tradicional, no para argumentar con raciocinio. El " no " ha sido la respuesta, negarnos por y para un mundo en ruinas.




Para colmo de males, se supone que el católico es el clásico lelo-gafotas de la derecha pijo-amamonada que no se entera de nada. Nos hemos convertido en el predilecto saco de boxeo mundial. El malnacido de Alí Agca disparaba contra Juan Pablo II. Hace poco, una hija de perra italo-suiza se abalanzaba contra Benedicto XVI. Es que estaba loca, dicen....¡¡ Pero a los locos no les da por ir a liarla a La Meca, molestar en sinagogas o amenazar a pagodas budistas !! ¡¡ Siempre les da por lo mismo !!


¿ Tantos esfuerzos por " congraciarse con la modernidad " para esto ? Si se veía venir....


¿ Por qué sucumbimos a la leyenda negra sin respuestas, cuando hay muchas y en verdad son fáciles ?

¿ Por qué no reivindicamos a nuestras cabezas más privilegiadas ?

¿ Por qué esa falsa vergüenza, ese silencio cobarde, esa cretinez mayúscula ?

¿ Para eso tanta guitarrita en la iglesia, tanto cántico idiotizado ?


¿ Hasta cuándo, hasta que ya no nos queden ni las catacumbas ?

¿ Hasta que nos prohíban los cruficijos hasta en las tumbas ?



Y también otro tema importante, ya que está tan de moda Palestina....¿¿ Por qué desde nuestra estupidez eurocentrista, nadie se acuerda de los cristianos de lengua arábiga que mantienen el arameo, perseguidos por los fuegos sionistas y mahométicos, cuando si alguien puede presumir de Cristianismo, ésos son ellos ?? Si ni nos suena lo que es un maronita....Tantos que han tenido que partir al exilio mientras aquí posamos nuestros cómodos culos en poltronas de vanidades. ¿ Y los cristianos antiquísimos de la Etiopía ? Pues más de lo mismo. El islam borró de un plumazo la tradición cristiana del norte africano y apenas sabemos que San Agustín de Hipona escribió sus Confesiones. Como si no fuera con nosotros la cosa.




Antaño, la Revolución utilizaba sus tretas posibles. Contra el conde de Chambord, contra los Estados Pontificios, o aquellos gobernantes del Austria que tanto traicionaron, por más romanticismos que queramos aplicar....Tras la decadencia regalista, fijémonos si ha llovido. Tela marinera. Tanto que la Revolución ya casi ni necesita tretas. Vemos que nuestros prelados hablan de unos abstractos " Derechos del hombre " en cuyo nombre se ha exterminado a millones de personas pero nadie habla del Derecho de Gentes que fundara el Padre Vitoria en la universidad de Salamanca. Hacemos como burdas plañideras con sefardíes y moriscos pero nadie se acuerda del terrible martirio de los cristianos que durante siglos se padeció en la patria de San Isidoro y Recaredo. Nadie habla de los derechos de Dios, nadie habla de la legítima autoridad. Entierran las sotanas y abolen el latín y el griego, esto último base de nuestra lengua y cultura, y hasta de nuestra raza diría yo; fabricando analfabetillos que llenarán como masa cines, discotecas y urnas para votar a una cuadrilla de mangantes que no representan más que los intereses de su oligarquía.


¿ No sería mejor reconocer que la democracia cristiana ha sido un absoluto fracaso, y cuyo instinto perverso ha sido el de ideologizar para su política atea a la Santa Fe, con resultados peores todavía que la nefasta teología de la liberación ?



¿ No sería mejor dejar de enrocarse en una Revolución que lo que quiere es nuestro exterminio, dejándolo clarito desde primera hora ? ¿ No sería mejor abrirse de verdad, evangelizando a las naciones, reconquistando los corazones y volviendo a proclamar sin fisuras la Buena Nueva a los cuatro vientos ?




Dicen que los curas no deben meterse en política....Pues estoy de acuerdo. Siendo como mi amigo Rafael Castela Santos, algo anticlerical, entiendo que en los últimos tiempos, cada vez que éstos se han metido en política, ha sido para meter la pata hasta el fondo, para luego acusarnos a muchos tradicionalistas de querer " mezclar política con religión "....¡¡¡ Otra esquizofrenia protestante !!! Si hay alguien que lo ha entregado todo al poder por estar cerca de él, ésta ha sido la clerecía moderna.


La política católica, para los seglares. Al menos, que nos dejen a los contrarrevolucionarios tranquilos, que no nos obstaculicen, como han querido obstaculizar muchos obispos tóxicos contra el Motu Proprio de Su Santidad Benedicto XVI. Y nosotros, contrarrevolucionarios del siglo XXI, dejémonos ya de decir continuamente que somos muy católicos y muy españoles, que eso ya lo sabemos. Claro que debemos hablar y actuar en contra del aborto, del divorcio, por la familia, claro; pero también podemos hablar de la ruina de los ganaderos y los agricultores, de lo ladrona que es la banca, de la invasión islámica que realmente se está produciendo, de cómo se está persiguiendo a los cristianos en otros países mientras otros hablan de Israel y Hamas, de nuestros gravísimos problemas con el tema de Gibraltar y el expansionismo alahuita que amenazan nuestra territorialidad inmediatamente, de la penosa situación del ejército; de los problemas que le importan a la gente. Podemos hablar hasta del cambio climático, sí, porque en contra de las " modas de la derecha ", sin entrar en " ecologismos ideologizados " que fabricaron los nazis y luego tomó la izquierda de Chernobyl, la defensa más enconada de la naturaleza, un ecologismo natural, realista y positivo, contra las aberraciones del mundo industrialista, fue cosa del distributismo; para encontrar esa defensa natural hay que acudir a Chesterton y a Tolkien. Que muchos como Al Gore hayan cogido el tema del cambio climático como fuente descarada de latrocinio no nos exime de tomar partido por la Creación de Dios, mutilada por tanta rapiña ambiciosa.


Hay tantas cosas de que hablar y por lo que actuar, y todos somos tan culpables....





La mentalidad protestante no ha triunfado en " lo religioso ", sino precisamente en lo laicista. La " edad de las revoluciones " que acasó comenzó Cromwell, forjó su genocida yunque en la Vandea y se pavoneó en los distintos campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial, hasta las actuales ansias de petróleo, gras y drogas. En su mesianismo y su masónica ideología, se creen en un paraíso terrenal iluminado que será eterno. Pero esta era caerá, pues es de este mundo, y lo mundano es perecedero. Otras edades más proyectadas hacia Dios duraron más; podrían al menos plantéarselo.

Este mundo se está devorando a sí mismo, provocando una guerra demográfica que está perdida de antemano. Por más condones y más infanticidios que se empeñen, por más que quieran imponer su partitocracia oligárquica, la mayoría del mundo parece no escuchar, por más que nosotros, que presumimos de cosmopolitas, para berrinche contradictor propio de Hegel nos creamos el ombligo del mundo. Ahí está el islam....No estoy de acuerdo con Samuel Huntigton, pero sí estuvo muy acertado cuando dijo que el islam constituye un mundo consciente de su superioridad cultural y obsesionado con la inferioridad de su poder. Esa voluntad de poder que tanto alababa Nietzsche....Y se lo estamos ofreciendo en bandeja, con ideologías europeas revolucionarias, fabricando paraísos andalusíes que sólo existió en la mente calenturienta del romanticismo extranjero. Y hoy existe como herramienta revolucionaria para joder al Catolicismo, mientras nos empeñamos en seguir mudos, como tantos obispos se quedaron mudos cuando el zarzuelero Juanca firmaba leyes infanticidas.


¡¡ Los revolucionarios usan todas las herramientas a su alcance, hasta la música típica y popular si hace falta, y nosotros no hacemos nada !! ¿¿ Por qué ??



Seamos serios y salgamos de nuestros circulitos: Si seguimos así, estamos en una guerra perdida de antemano. Sabemos que las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia, pero también sabemos que a Dios hay que rogar y con el mazo dar.


Tenemos mucho que decir, mucho que hacer, mucho que aportar. Se nos dijo: " No tengáis miedo ". No tenemos que volver al pasado, pero tampoco renunciar a lo que se nos transmitió como áurea entrega.


Quo vadis ?, nos decimos, mirándonos atónitos. Decía un poeta portugués, mal traducido por mí: " ¡ Ahora ! Es la hora "; es la hora de la cabeza y del corazón, es la hora del alma herida que busca su purificación. Es la hora de una Universitas Christiana que nunca quiso aletargarse. Es la hora de una nueva Reconquista.


Escrito por Ordónez en hispanismo.org

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