sábado, 26 de septiembre de 2009

"La burguesía tratará de arruinar el mundo en la última fase de su historia"

La burguesía tratará de arruinar el mundo en la última fase de su historia", una de las frases el último discurso radiado de Durruti en Barcelona.

No, no pretendo hacer de un revolucionario un profeta, pero si existen o han existido, es por esas pequeñas casualidades de la vida. Este puede ser el caso, pero ¿podemos hacer un paralelismo de la antigua burguesía con las modernas empresas y corporaciones? Creo que por herencia y métodos, si. Quizá estemos más cerca de esa "última fase de nuestra existencia" de lo que pensamos.




Sobre nosotros como "sociedad masa"
Nuestra sociedad ha degenerado. No hay pensamiento alternativo, y eso que vivimos en la sociedad de la información, y la circulación de esta no se limita. Puede ser incluso este el problema, ante tal océano de datos que nos ofrecen las nuevas tecnologías, preferimos quedarnos con las ya existentes, como la radio y la televisión, que nos brinda pequeños resúmenes informativos, escupimos lo que nos dicen estas sin darnos mucha cuenta de que cada una de ellas, baila al son que le marca la empresa o corporación que es poseedora de la misma.

La TV ha cambiado nuestras vidas, nos ha "relajado", pero no sólo ha sido culpa de esta, también es nuestra. Trabajamos a cambio de un salario, de una pequeña porción de lo que las empresas y corporaciones manejan, aceptamos su juego a cambio de lo que se nos prometió, de lo que traería consigo la liberalización de mercados, riqueza global, bienestar, democracia paz... pero nada de esto se ha cumplido. Actualmente mueren a la semana más de 600.000 personas (sólo de hambre) en el mundo, el 2006 terminó con una cifra record de empobrecimiento, alcanzando a final de año el 50% de la población mundial que vive con menos de 3 dólares al día, y vivimos las guerras más descaradamente egoístas e hipócritas de nuestra historia. ¿Dónde está lo prometido? ¿Sigue "en proceso"? ¿Y mi libertad para decir "no quiero jugar a esto"?

Sin embargo, en el caso de la sociedad española, parece estar más pendiente de las comedias de nuestros políticos nacionales, futbolistas y famosillos casposos, mientras que los problemas graves están ahí fuera, y los que mueven los hilos, hace mucho que dejaron de ser los políticos que elegíamos cada 4 años para ser los empresarios y accionistas, que no elegimos. Si no actuamos es por que no lo vemos, y si no lo vemos, es por que no queremos.

La liberación de mercados, que tan bonito sonaba, está arruinando el mundo. El ejemplo más claro es la crisis Argentina, un gobernante "socialista" liberalizó legal y ¿democráticamente? las compañías de agua, transporte, teléfonos, petrolíferas y de gas, que otras compañías extranjeras se adjudicaron por menos de su valor real. La riqueza del país más rico de latinoamérica se volatilizó igual que su clase media, millones de personas quedaron en el paro y se arruinaron por que no pudieron acceder a los ahorros de toda su vida, el estado en nombre del "equilibrio capitalista" se los negó. La gente de dinero se sostuvo bastante bien en esa crisis.

El mundo se está deteriorando de muchas formas, se divide definidamente en ricos y pobres, se arrasan paises enteros con guerras absurdas, se deteriora irremediablemente la naturaleza. El mundo se va al carajo de tantas maneras pero tan sutiles, que parece que no nos damos cuenta.

La semilla de la decadencia germina, el apogeo de nuestra civilización ha pasado y el bajón generalizado está mas cerca. De como venga un cambio, o como pase, no me atrevo a pensarlo, no soy profeta, pero me da que por esas casualidades de la vida, no voy desencaminado al predecirlo. Hay pistas de sobra para empezar a pensar que nos hemos equivocado, y que debemos de empezar a pensar en otras soluciones, que compatibilicen la vida, la libertad, el equilibrio mediambiental...La solución está en la Tradición.


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