viernes, 12 de marzo de 2010

El sistema representativo tradicional.




Complemento natural de la libertad regional es aquella magnífica y asombrosa institución que surge de las entrañas e nuestra propia Historia, aquella hermosa y fecunda doctrina representativa, simbolizada en nuestras antiguas y veneradas Cortes. Y al hablar de las antiguas Cortes no me refiero sólo a las de Castilla, que fueron, por cierto, y por causas que no voy a examinar ahora, quizá más embrionarias y menos desarrolladas que las de los demás reinos de España.


Ya sé yo que no llegaron a completo término aquello principios representativos que tan profundo arraigo tenían en la sociedad medieval, que apenas existió un señorío de ciertas proporciones sin sus juntas o pequeñas Cortes, y que no habían podido llegar a su plenitud y lozanía, entre otras causas, por el golpe de retroceso producido por la protesta luterana en la civilización europea, y que originó la Monarquía absoluta del siglo XVI, la cuál fué obstáculo para que alcanzaran el término de su evolución los gérmenes de verdadero régimen representativo que había en el seno de las monarquías cristianas; pero, tomando en conjunto aquel sistema, y sin referirme al del Castilla, ni al de Valencia, ni al de Aragón, ni al de Navarra y Cataluña, que no difieren en lo sustancial entre sí, ni los Estados generales de Francia, ni de los Parlamentos de Inglaterra, ni de las Dietas de Hungría, Polonia y Alemania, porque habían sido la realización varia de un mismo principio inmortal que informaba a las sociedades cristianas en el Edad Media,puedo sintetizarlo en estas cuatro bases fundamentales en que las Cortes se apoyan, y que son: primera, representación por las clases; segunda, incompatibilidad entre el cargo de diputado y toda merced, honor y empleo, exceptuando los que son obtenidos por rigurosa oposición; tercera, el mandato imperativo como vínculo entre el elector y el elegido, y cuarta, aquellas dos atribuciones de las Cortes que consistían en no poder establecerse ningún impuesto nuevo, ni ser variada o modificada ninguna ley fundamental, sin el consentimiento expreso de las Cortes.

Queremos nosotros el régimen corporativo y el de clases porque entendemos que. correspondiendo a la misma triple división de la vida y de las facultades humanas, hay en la sociedad, cualquiera que ella sea, una clase que representa principalmente el interés intelectual, como son las corporaciones científicas, las Universidades y las Academias; una clase que representa, antes que todo y principalmente, un interés religioso y moral, como es el clero, y otras que, como el comercio, la agricultura y la industria representan el interés material; y, en una sociedad no improvisada, y con la vida secular como la nuestra, hay la superioridad del mérito reconocido en todos los pueblos, y la formada por prestigios y glorias de nombre históricos constituyendo la aristocracia social y la de sangre, y, con el interés de la defensa y del orden representado por el Ejército y por la Marina, está completado el cuadro de todas las clases sociales que tienen derecho a la representación. Por eso no queremos que sean las Cortes formadas por aquel cuerpo electoral, del cual decía ya Donoso Cortés que era un agregado arbitrario y confuso, que se formaba a una señal convenida y se desvanecía a otra señal, quedando sus miembros dispersos hasta que sonaba de nuevo la voz que les ordenaba juntarse. No queremos que sea ese arbitrario agregado, en el cuál el médico, el industrial, el sacerdote, el agricultor, el abogado, el militar, todos juntos y confundidos van a hacer surgir aquella representación legítima de intereses tan varios, tan complejos, y a veces tan opuestos; nosotros queremos que las Universidades, las Academias y las Corporaciones científicas, tengan sus propios representantes, que tenga los suyos el Clero, que los tenga la industria, el comercio y la agricultura, y sus especiales mandatarios, la aristocracia y el Ejército.

Queremos también que, como vínculo entre el elector y el elegido, exista el mandato imperativo. Ya se yo que contra el mandato imperativo han esgrimido sus armas las escuelas doctrinarias; ya sé que contra él dicen que resuelve antes de discutir, y que con eso, en cierto modo, se mata el régimen parlamentario. Si no tuviera mas inconveniente que ese, para mi esa era la mejor de sus defensas; pero no es verdad que resuelva antes de discutir, porque puede suceder, y sucede de hecho, que dentro de una clase pueden los electores haber deliberado y discutido ampliamente, y después el procurador mismo puede discutir en las Cortes con aquellos otros procuradores que no hayan recibido expreso mandato imperativo, y el mismo puede no recibirlo para todos los asuntos. No es cierto tampoco aquel axioma político de las escuelas liberales, según el cual el diputado no es representante de una clase, ni de un distrito, sino de la nación entera, esta es una aberración, de la cual, ya en el año 1848, y comentando la Constitución revolucionaria francesa de entonces, se reía Proudhon, el cual decía que, si los diputados representaban a sus diferentes distritos, estaba representada la Nación, y que de ninguna manera podía representar un diputado a todos los distritos de la Nación, ya que en la mayor parte de ellos eran desconocidos los diputados por los distritos, y los distritos por los diputados.

Tiene el mandato imperativo innegables ventajas, y una de ellas es que por medio de él se pueden conocer directamente el Estado de la opinión pública, de ese concepto que tantos servicios os ha prestado, que es una frase hecha que, bien analizada, no puede ser sustentada por los liberales, ya que el sujeto de la opinión requiere dos cosas: el conocimiento de las cuestiones morales y jurídicas, que no puede tener una multitud, y al mismo tiempo una unidad de norma y de criterio, que con la libertad de todas las opiniones se destruye.
El estado de la opinión puede ser conocido por el mandato imperativo, ya que, por el número de mandato o poderes que en las Cortes aparezcan, se puede saber perfectamente cuando están divididos en el país los pareceres y cuando hay cierta uniformidad o cierto parecer común, ya en cada clase, ya en todas juntas.

Ofrece también otra ventaja inmensa que no puede existir con los sistemas parlamentarios modernos. ¿Sabéis cuál es esa ventaja que reporta? La de no poder violar la verdadera voluntad del país: es decir, que los que sean elegidos no prometerán una cosa durante el periodo electoral, y después ejecutarán lo contrario cuando tengan la investidura de diputado.
Sucederá otra cosa y de suma importancia: que no podrán existir en las Cortes mayorías oficiales, mayorías que voten según la voluntad del Gabinete, sino mayorías populares que voten según la voluntad de sus representados.

Con la incompatibilidad del cargo de diputado con todo honor, merced o empleo que no fuese obtenido en rigurosa oposición, se lograría evitar una de las principales fuentes que pueden existir de corrupción parlamentaria. No podría un diputado ni siquiera ser representante a un tiempo de un distrito y de poderosas sociedades industriales que reciban subvenciones del presupuesto. No podría, por lo mismo, echarse sobre sí la nota que pudiera ser denigrante, y que ahora además puede ser cierta, de que no votaba libremente, sino por complacencias, por halagos o por mercedes recibidas o prometidas. Por eso es de completa necesidad establecer esa incompatibilidad, para evitar las corruptelas, podredumbres y prevaricaciones parlamentarias.

Consideramos también que las Cortes tienen dos oficios, porque tienen que cumplir una doble misión; ayudar a gobernar, sin se cámaras cosoberanas que usurpan las atribuciones del Monarca -el cual debe reinar y gobernar, sin estar sujeto a la humillante tutela de un Gabinete que concentra en sí todos los poderes, y responder con responsabilidad social-, y limitar y contener la autoridad soberana, para que no se salga de su órbita propia.
Consecuencia de esas funciones son la exposición de las necesidades de los pueblos, y la petición de sus remedios, ya por disposiciones particulares o por leyes, y el que no sea impuesta ninguna contribución ni cambiada ninguna ley fundamental sin previo consentimiento; prerrogativas de que se ha hablado antes, y que, con otras menos importantes y la del juramento mutuo al comenzar el reinado, de una u otra manera han existido siempre en las antiguas Cortes españolas cuando llegaron a tener algún desarrollo.

De aquí se deduce que dentro de nuestra monarquía es absolutamente imposible toda tiranía. No pueden ser violentadas las conciencias cristianas; pues aquella relación que tiene el Estado con la Iglesia no la fija arbitrariamente por su voluntad el Estado, sociedad inferior, sino la Iglesia, que por su fin es la institución suprema. No puede ser dilapidada nuestra hacienda, porque sin el consentimiento de los súbditos o de los mandatarios no se pueden establecer impuestos nuevos; y, finalmente, no puede ser hollada nuestra libertad porque, para ser alteradas las leyes capitales que la definen y amparan, necesita el concurso y el beneplácito de los mismos gobernados o de sus procuradores. Resulta, pues, que, con nuestro sistema no pueden sufrir menoscabo ni nuestra fé, ni nuestra libertad, ni nuestra Hacienda. Es decir, que en éste régimen, la libertad está en todas partes y la tiranía en ninguna. Viene a ser esto, bien entendido, una Monarquía fuerte y robusta por su poder no parlamentario; representativa, por sus auxilios y limitaciones, y federativa, por las regiones que asocia y enlaza; siendo este calificativo, juntamente con el apellido primogénito de católica, y no el mote de absolutista, el que mejor se cuadra, si se aplican las palabras en su legítimo sentido.

Juan Vázquez de Mella

La verdadera monarquía.




LA REALEZA

Francisco Elias de Tejada

Y la realeza no es algo huero, como en los liberalismos doctrinarios, ni algo omnipotente, como en las construcciones totalitarias o absolutistas. El monarca reina y gobierna, pero dentro de límites impuestos por las leyes fundamentales o de la tierra. No le es asequible alterar porque sí la máquina legal de sus pueblos,sin consentimiento de los pueblos mismos. Impera, sí, porque es rey; pero impera dentro de leyes bien precisas.


Y en este terreno es la monarquía tradicional la única forma de gobierno en que el poder del gobernante se halla de veras limitado, porque los mojones que deslindan sus facultades no consisten en letras frías o en doctrinas muertas, sino en la fecunda realidad social, anterior y distinta del Estado. Donde totalitarismos y absolutismos ven un instrumento más de su poderío y donde los liberales ven el vacío de lo inexistente, en las sociedades intermedias y autárquicas, encuentra la monarquía tradicional el freno efectivo que los demás sistemas políticos ignoran. Por eso la monarquía tradicional es la única forma de gobierno donde los hombres pueden sentirse verdaderamente libres.

Mas, puesto que la realeza se halla ornada de funciones activas, las condiciones del monarca vienen a ser cosa esencial. de ahí la necesidad de exigir dos legitimidades: la de origen y la de ejercicio, la legitimidad de títulos en la asunción del poder supremo y la legitimidad en aplicarlo al servicio de los ideales de la Tradición de las Españas. Ambas son esenciales, pero en caso de dudas ha de preferirse la legitimidad en el ejercicio a la legitimidad en los títulos de origen, pues de otro modo admitiríamos que un prurito legalista primaba sobre el contenido de la tradición hispána, conclusión absurda a todas luces. La jura de los Fueros era condición necesaria para la coronación de los reyes, indicándose con ello que la legitimidad de ejercicio es más importante que la de origen y que, faltando aquélla, ésta carece de fundamentos.

viernes, 26 de febrero de 2010

Alma errante.



EL tiempo sigue pasando, continua su movimiento, para bien o para mal en una direción que no puedo cambiar. Hoy, como no tenía mucho que hacer en el colegio, me he dedicado a escuchar las conversaciones de mis compañeras clase (siempre estoy rodeado de mujeres, pero desde hace tiempo sólo a una amo, lo mío es un amor cortés, de todas formas). El servidor, no da conversación sino es necesaria, y procura no hablas más de lo necesario, aunque, la verdad sea dicha no siempre lo consigo. A lo que íbamos: escuchándolas, el alma se me ha helado. Uno creía que las mujeres solían ser limpias, decorosas, imágenes de la Virgen en la tierra (sí, soy un machista).

La cosa es que las conversaciones en muchos casos no cambiaban de tema, sólo de sujeto en las frases.
-Que bueno está X-
-Mejor Y, que es más espigado...

Y esas eran las conversaciones más inocentes...en clase de Derecho (sí, en Canada estudiamos derecho en bachiller) había dos que hablaban de cuándo y cómo pillaron cierta enfermedad sexual. Una de ellas bien joven, al parecer.

Los compañeros de clase no es que cambien mucho de conversaciones tampoco, y más hoy, que es viernes (aunque pecador para ellos).

Lo poco que mis compañeros dan de sí es increíble. En España, la cosa no parace estar mucho mejor y nos encaminamos directos a lo mismo: Una sociedad descabeza, embriagada de placer rápido, y poca responsabilidad. Los ingenieros sociales, trabajando para quién sé yo, han conseguido crear una masa acéfala, que mientras tenga comida, sexo y trabajo para pagar las otras dos necesidades básicas, no se va a rebelar.

Como ya he dicho, el tiempo hoy me ha sobrado, así que cuando las conversaciones se tornaban demasiado explícitas o rancias, pasaba a imaginarme lo que de verdad quiero:
A esa morena que conocí el año pasado, que jamás hizo comentario despectivo sobre persona alguna, nunca se jactó de tener mejor cuerpo que muchas mujeres, nunca juzgó a nadie hasta haberlo conocido y aún así, siempre veía los aspectos positivos. Como buena mujer, ni era liberal, ni libertina. No la gustaban las discotecas ni el alcohol, siempre risueña, con ese acento portugués tanto en tu español como inglés, mis piernas se hacían agua. Antes de conocerte era un fantasma, tras conocerte me convertí en un hombre, con todo la responsabilidad que esa palabra implica. Nunca ha habido mujer capaz de hacerme amarla, y nunca más lo habrá. Encendiste los fuegos de mi corazón celtíbero y contigo se fueron para siempre. Fuiste la única persona capaz de sacarme de mi carpetonibidad, de romper la roca que tengo por alma, sólo tú derretiste mi acerada mirada. Mi cara al verte se hablandaba y dejaba de estar tallada en granito del Escorial.¿Por qué será que aún te amo? por tí, mi vida daría. Conquistaría nuestra galaxia y renombraría en tu honor, para que las generaciones venideras sepan quién fuiste, la mejor mujer que andó (andas) sobre este maldito planeta.

Por Dios, la Patria y el Rey murieron mis ancestros,
Por Dios, la Patria, el Rey y por tí, Mariana, moriré yo también.

lunes, 22 de febrero de 2010

El mito de la Revolución (franc)cesa.





(¡qué tuvo de francés, el golpe de estado contra Luis XVI en 1789!)

Alejandro R. Piacentini - Consejos útiles 452 - 28.12.07


Los financistas de la "Revolución"

El "espontáneo estallido" de la llamada Revolución Francesa, fue un mito, el cual trata de ser atornillado en la conciencia colectiva como que fue una "gloriosa" toma de la Bastilla, por el pueblo de París, lo cual es falso. Este mito es increíblemente mantenido cuidadosamente, desde hace mas de 200 años, por historiadores oficiales, políticos e incluso repetidas por maestros y profesores y surge de un propósito deliberado de envenenar las conciencias de las actuales y futuras generaciones.

Muchas veces tuve oportunidad de estar en París y en la campiña e incluso hablar y discutir con profesores de historia y desconocían, incluso negaban, sin fundamento ni información, las conclusiones y hechos que ya son evidencias y no meras especulaciones.

Muchas veces, varios de ellos me discriminaban porque decían que el suscripto no era francés, y que no les iba a enseñar a ellos, su propia historia. Yo solo les pedía que reflexionaran sobre quienes se habían beneficiado con la supuesta revolución y quienes ó quien era dueño hoy de más del 50% de las empresas francesas, quienes controlan los sindicatos y las universidades y que influencia ejercen sus dueños en el planeta, por medio de la prensa monopólica y la alta finanza no ya francesa, sino de alcance internacional. .

Es obvio que al subir al trono en 1774 Luis XVI se encontró con un Tesoro exhausto y una renta muy hipotecada. Ya en 1769 tras el alejamiento de Choiseul, Luis XVI nombró contralor general al abate Terray, quien prudentemente comenzó haciendo una auditoría encontrando 100 millones de deuda exigible atrasada (¿algún parecido con la situación de nuestra deuda externa ?) El abate no encuentra ni un solo escudo en la caja, un presupuesto de gastos por 220 millones y una recaudación prevista de 157 millones, o sea un déficit de 63 millones y con la amenaza de una guerra hispano-inglesa. Los impuestos ya eran elevados.

A pesar de los esfuerzos de LUIS XVI por ahorrar (si ahorrar y no despilfarrar como lo quieren hacer ver) a pesar de las tentativas del "liberalismo" de Turgot, el déficit no cesó de crecer, sobre todo después de la guerra de la independencia de EE.UU y de las nefastas y traidoras medidas del ministro Necker.

La nobleza dueña de tierras, gozaba del respeto y estima de la población rural, a su vez muchos tenedores de tierras pero no-nobles, arruinados por el escaso rendimiento de sus tierras, caían en manos de usureros, burgueses industriales conocidos como nuevos ricos y sus aliados los financistas, apoderándose éstos de títulos y privilegios.

El Rey quería poner freno a estos abusos, incluso de otras clases como la nobleza de toga que cada día reclamaban más y más privilegios. La nobleza de toga veía en una futura revolución la oportunidad para imponer sus propias ideas y privilegios y no cesaba de transmitirlos a los parlamentarios, lo mismo que la nobleza de espada.

Vemos que la ceguera existe entre las propias clases privilegiadas que, actúan como LA FRONDA si fuese necesario, para obtener lo que no podían con presión al Rey. Incluso vemos que ellos mismos serán víctimas de la misma Revolución, que propiciaron.

El Rey quería una distribución de impuestos más justa, haciendo que todas las clases sociales pagaran, y la nobleza y el clero influyeron en el parlamento de París, para oponerse al edicto ó decreto del Rey del VIGÉSIMO; se invocaba la miseria para no gravar a estas personas, cuando estaban en "plena prosperidad".

El personaje del obeso industrial que maneja millones y da órdenes a centenares de obreros existe ya mucho antes de la revolución, y es esa burguesía (advenedizos que nadie sabe de donde sacaron el dinero para tener plantas industriales) temerosa de perder sus privilegios y no-pago de impuestos, los que impulsarán la revolución, que incluso, llegado el momento también se los comerá a ellos. Solo los industriales de origen ateo, hereje y francmasón, no sucumbirán a la revolución.

La burguesía financiera, 100% de ella atea (sus riquezas provenían del contrabando, que es a lo que se dedicaban antes de ser financistas) controla todo el poder. Los contrabandistas más conocidos de Francia e Inglaterra, eran los Rothschild, luego devenidos en financistas ilustres y poderosos.

En 1784 apenas 5 años antes de la revolución, después de la bancarrota parcial del estado francés por causa de la Guerra de Sucesión en España (84 años antes), la Cámara de Justicia castigó severamente a los financistas y le dio a la opinión pública una satisfacción moral (como debería darse a los ahorristas de Nito Artaza, por ej). El pueblo pudo lapidarlos públicamente y se ordenó la restitución al estado de 262 millones. A partir de este hecho la francmasonería, entra en mortal desacuerdo con la monarquía y condena a la desaparición al régimen de Luis XVI.



Necker ,una historia nefasta para la Francia libre

La llegada de Necker al poder en 1776 daría el triunfo a los financistas de todas formas. Este ginebrino ingresa al banco de Jacques Vernet a los 16 años, dos años más tarde ya se distingue por su tenacidad, se convierte en Calvinista y Francmasón, mientras dura la guerra entre Francia e Inglaterra compra y vende papeles ingleses, que le dejan 1.800.000 libras de beneficio, en detrimento de su propio país. Esto le da reputación de hombre ilustrado y respetable.

El Rey le ofrece el cargo de ministro, pero Necker que es protestante (ateo en realidad) es nombrado Director General de Finanzas, cargo que le bastaría para destruir a Francia y llevarla a la Revolución, rechaza honores, títulos y retribuciones, el pueblo Francés queda deslumbrado (nada sale más caro que un empleado, que no quiere que le pagues)

Necker actuó como banquero, (no como hombre político) enriqueciendo a sus amigos y concedió créditos para todo tipo de temas, gastos, pensiones, caprichos, equipamiento de FFAA, emitió rentas por sorteo, rentas vitalicias sin depósitos previos, billetes de premio sobre propiedades rurales, rentas sobre París, préstamos sobre los estados de Languedoc, en Bretagna, en Provenza, en Artois, y un gran empréstito por premios de 25 millones de francos, sin respaldo.

Pierre Gaxotte dice que Necker tuvo cuidado, en proponer inversiones a los acreedores de Francia, muy ventajosas, pero ruinosas para el estado; estamos hablando de 1781 aproximadamente.

¿Algún parecido con el endeudamiento con la Banca Baring de 1864, cuyas conversaciones comenzaron con la caída del virreinato en Buenos Aires entre 1818 y 1824 ?

Pero el astuto hereje, sigue con sus maniobras conducido intelectualmente por la secta a la cual pertenece y sus jefes, entre ellos el Sr.Rothschild.

Alquila el correo a privados, aprovecha sus depósitos, suprime a los recaudadores de dominio, a los intendentes de finanzas y suscribió el empréstito con el apoyo de todos los banqueros, a quienes con semejante administración, se les facilitaba los manejos y debilitaba los controles.

Donde Necker sobrepasa toda audacia es cuando presenta su INFORME AL REY, el 17.2.1781. En forma parcial y tendenciosa omite la verdadera situación financiera del reino. Este informe es una apelación al pueblo cuyos efectos perniciosos sobre esta monarquía aun no pueden preverse.... Palabras sabias que describen ya la intromisión de las FINANZAS en la Política.

Necker de todas formas es alabado por sus clientes y exige al Rey su entrada al Consejo, sino renunciará, cosa que el Rey acepta y deja pasmado a Necker.

Inmediatamente se desata una campaña instigada por periodistas, escritores, panfletistas que frecuentaban el círculo de Madame de Stael. Los reemplazantes de Necker, a su vez, son atacados violentamente por el klan neckerista y rothschildiano.

La especulación de acciones de la Compañía de las Indias gracias a las 6.900.000 libras proporcionadas por el Tesoro a los agiotistas, dio lugar a que Mirabeau favorable a Necker pero decepcionado por "haberlo dejado en todo tipo de aprietos" publicara su DENUNCIA DE AGIO DE PARÍS, al REY y a la Asamblea de Notables publicada en 1787. (2 años antes de la caída).

¿Cómo se pueden efectuar operaciones tan grandes y escandalosas y sus responsables salir ilesos? ¿Quién es la mano negra que los protege? (¿alguna semejanza con el corralito y la devaluación de 2001-2002?) El pueblo francés, había sido herido profundamente en sus intereses, ¿cómo explicaba esto el Rey ?

Necker de todas maneras recibe un duro golpe cuando Calonne (sucesor de Necker) desde Londres en Abril de 1787, refuta el "Informe al Rey" de Necker, publicando su RESPUESTA AL DOCUMENTO DEL SR NECKER.

Calonne objeta a Necker haber incluido "beneficios eventuales" que nunca habían entrado, un informe de situación no es un informe de esperanzas. Necker pretendía mostrar al Rey como rebosante de dinero cuando en realidad no lo era. No se puede calcular lo que se posee, sin antes haber deducido lo que se debe.

La opinión pública, confundida por el periodismo obsecuente y los panfletistas a sueldo de Madame de Stael, lograban que la gente común, reclamara la vuelta de Necker a las Finanzas, para que el país se calmara financieramente, porque corrían todo tipo de versiones. (¿Algún parecido con la vuelta de Cavallo al gobierno de DE LA RÚA?) ¿No es cierto que las similitudes de – modus operandi - espantan?

Necker a pesar de todo vuelve a manejar las finanzas del reino, el Rey no tiene otra salida para apaciguar a la gente, que está harta que le metan la mano en el bolsillo.

Corre 1788 y Necker ya calcula que la deuda absorberá unos 318 millones, o sea el 50% del presupuesto. ¿Y quienes serán los prestamistas que lo sacarán del aprieto ? por supuesto que los beneficiados con la estafa de LA CIA DE INDIAS, ¿quienes más ? y más deuda, traerá más deuda.

Para 1789 Necker ha previsto que la deuda sea el 62% de los ingresos del reino, ¡una bomba de tiempo! El costo de vida sigue subiendo, los burgueses comienzan a despedir gente de las industrias, que están situadas mayormente en la campiña y comienzan a expulsar a los desempleados hacia París, que es el último bastión, donde se puede conseguir un trabajo.

Es ese el momento, en que el Duque de Orleans comienza a planear la caída de su primo LUIS XIV, agitando a las masas por medio de panfletistas pagados por él, ó por el CLUB DE LOS 30 ó el CLUB DE VALOIS, de las sociedades de pensamiento y de la francmasonería.

La bolsa tiende a la baja, agitadores desempleados en las calles, panfletistas comienzan a perturbar el orden.

Pero ya no se trata de el pueblo contra el Rey, sino del Tercer Estado (algo así como la cámara de diputados) contra el Rey, que ante la catástrofe financiera comienzan los egoísmos y a salvarse quien pueda. Se teme la bancarrota. El Tercer Estado es donde las finanzas tienen más adeptos y tienen en la mano, casi todos los triunfos.

De sus 575 miembros, 272 son abogados que a partir del 6/5/1789 asumirán el titulo de Diputados de las Comunas.

Cuentan como mínimo con 270 VOTOS a favor, que velan por los intereses de la nobleza y cuentan con el 20% de los votos de los curas enciclopedistas, sobre los 291 representantes del clero.

El General Bonaparte opina que nadie hizo más por derrocar al Rey que Necker y sus amigos financistas; lo mismo dice Jacques Bainville.

Luis XVI toma precauciones, reúne 25,000 soldados en Versailles es el 20/6/1789, el 9/7/1789 la asamblea común ó del Tercer Estado, pretende autoproclamarse ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE y el Rey la disuelve.

El 11/7/1789 el Rey vuelve a destituir a Necker, la bolsa decide cerrar el lunes y nadie sabe como el Rey hará frente a los pagos que vencen el 12.7.1789, del empréstito que armó Necker.

Sigue la agitación, los billetes de la Caja de Descuentos, se deprecian y pasan de 4.265 a 4.165 (¿alguna coincidencia con la cada de De la Rúa?)

Los banqueros mandan a sus empleados a que entreguen dinero y armas a los acreedores, la mayoría, gente de clase media y alta (nadie puede pensar que los pobres inviertan en la bolsa) Las armas se encuentran depositadas en LES INVALIDES, las ha financiado Necker con dinero de Rothschild y el Duque de Orleans.

Rivarol dice; los capitalistas querían que Necker armara una revolución, destituyera al Rey y les devolviese sus inversiones.

Lafayette y Boilly se dirigieron temprano el 13.7.1789 a la Casa de Orleans, cuentan con la ayuda financiera además de los Delessert, Prevoteau, Coindre, Boscary, sobornan a los soldados del Rey, crean batallones populares con gente de clase media.

En el Palais-Royale, el Sr Camille Desmoulins subido a una silla distribuye escarapelas color verde, como la librea de Necker, se clausuran los espectáculos, el día 13 continua la entrega de 28.000 fusiles, el 14 de Julio, el historiador Albertz Mathiez, cuenta que el BANQUERO Etienne Delessert (fundador de la 1ra Cía de Seguros contra incendios) manda un memo al Comité de Seguridad, avisando que sale con toda su familia a Les Invalides para munirse de armas. (no sabía que el pueblo descripto como pobre por los historiadores, sean tan ricos)

El 14 de julio, Coindre (invsersionista) describe que fue a la Bastilla con otros inversionistas y ahorristas a apoderarse de la espada del sargento mayor; en la Bastilla hay tan solo 8 presos (la prensa había hecho creer que había miles y que había opresión); esa misma noche la muerte de Flesselles y la toma de la Bastilla hacen temer que la revolución haya cambiado de dueño, sin embargo Bernard Fay dice que el poder no pasó de las manos del Rey a las bandas de Felipe D´Orleans (su primo) sino a la guardia nacional de LA FAYETTE respaldada por el dinero de la alta finanza. Luego cuando la revolución haya terminado, las finanzas también acabarán con D´Orleans.

El 17.1.1793 casi cuatro años después de su caída, la convención. por 361 votos sobre 720 votantes (por un voto) condenó a Capeto a muerte.

Arthur Conte relata que la severidad glacial de Dornier, el convencional más rico de todos, al votar en contra en la apelación de 380 contra 310 votos, no le sorprende.

El pueblo nunca hizo una revolución en Francia el 14.7.1789, sino que se trata de un crimen ateo, hereje y perpetrado por la peor de las castas, la ALTA FINANZA INTERNACIONAL.

Hasta el día de hoy, ese poder no ha dejado el trono, es más, lo ha extendido.

Hoy se llama Globalización.

Cordialmente

PS. Inmediatamente después de la revolución, los impuestos subieron el 50% y el costo de vida trepó a niveles sorprendentes. El pueblo estaba mejor con la monarquía.

sábado, 20 de febrero de 2010

Credo para los Requetés.




Reconociendo que me hice voluntario para luchar en los tercios, conociendo los avatares que esa nueva vida acarrearían. Siempre lucharé por aumentar el prestigio, honor, y alto espíritu de cuerpo y honor de mi tercio.

Conociendo el hecho de que un requeté es más que un soldado de élite que llega a la batalla en su punto álgido, ya sea por aire, tierra o mar. Acepto el hecho de que como requeté mi país, Las Españas, espera que me mueva más lejos, que muche más duramente que cualquier otro soldado. Jamás fallaré a mis camaradas. Siempre estaré mentalmente alerta, apto físicamente y moralmente recto y siempre me ofreceré voluntario para cualquier misión, la que sea. Siempre daré el cien por cien y un poco más para que la misión tenga éxito.

Gallardamente mostraré al mundo que soy un bien entrenado y escogido entre muchos. Mostraré cortesía a mis superiores. La limpieza de mi uniforme y el cuidado de mi arma serán ejemplo para los que me sigan.

Enérgicamente confrontaré a los enemigos de mi patria. Los derrotaré en el campo de batalla, porque estoy mejor mejor entranado y lucharé con toda mi alma. Rendición no es una palabra que exista en mi vocabulario. Jamás dejaré que un camarada muerto caíga en manos del enemigo. Y bajo ninguna circunstancia avergonzaré a mi país.

Pondré todo lo necesario para luchar en el requeté, y cumplir la misión encomendada, incluso si eso significa ser el único superviviente.

domingo, 14 de febrero de 2010

28-F, día a recordar.




Manifiesto de nuestros hermanos de los reinos de Andalucía:

Nosotros, andaluces de las actuales provincias de Andalucía, orgullosos de nuestra tierra, de nuestra identidad y de nuestras raíces amamos a nuestra Patria y queremos celebrar nuestro Día de Andalucía ofreciendo este manifiesto a todas las asociaciones, de la naturaleza que sean (juveniles, culturales, deportivas, sociales, y cualquier otro tipo de colectivos establecidos en nuestra comunidad autónoma, etcétera…), con la sola condición de que sean asociaciones que arraiguen en Andalucía, para que las mismas puedan adherirse a este Manifiesto desde el momento en que lo hacemos público y sin que se clausure bajo ningún plazo establecido.

Redactamos este Manifiesto para expresar pública, libre y voluntariamente que:

1º. Reconocemos como Padre de Andalucía a Fernando III “el Santo”, Rey de Castilla, Toledo, León, Galicia, Sevilla, Córdoba, Murcia, Jaén.
Siéndolo, en primer lugar, por las cualidades humanas que concurrieron en su personalidad histórica, reconocidas por sus vasallos y enemigos; pues, tal y como reza su epitafio, Fernando III el Santo fue “el más leal, el más verdadero, el más franco, el más esforzado, el más apuesto, el más granado, el más sufrido, el más humilde”. En segundo lugar, es Padre de Andalucía por la proyección histórica de su labor reconquistadora, incuestionable causa de nuestra actual Andalucía (progenitor inmediato de los Reinos de Jaén, Córdoba y Sevilla cuando los reconquistó por su propio brazo; ancestro mediato del resto de provincias hermanas que si no lo tienen como Padre, bien lo podrían tener como Abuelo). La paternidad histórica de Fernando III el Santo no puede rechazarse por ningún andaluz bien nacido; sólo un ignorante podría abjurar de su verdadero origen.

2º. Bajo la égida de la regia figura de Fernando III el Santo fueron felizmente reintegrados a España los territorios españoles que sufrieron siglos de infeliz y terrible esclavitud, sometidos a una cultura extraña y fanática, brutal e invasora que reconocemos como hostil a nuestras libertades y ajena a nuestro propio ser andaluces.

3º. Por las felices victorias del Rey Fernando III se establecieron en nuestro amado suelo patrio nuestros antepasados; solar que les fue arrebatado mediante una invasión: por la fuerza bruta, cruel y sanguinaria, y por la traición de algunos. Siglos y siglos de tinieblas fueron los que sufrió Andalucía, bajo un poder extraño que la sumergió en la noche más lóbrega y sórdida de la barbarie. Fernando III trajo la luz.

4º. Nos vemos forzados a reclamar la paternidad histórica de Fernando III el Santo, tras haber sido puesta en cuestión por nuestro Parlamento de Andalucía cuando, en 1983, impuso -en el Preámbulo del Estatuto de Autonomía para Andalucía- como “Padre” de la misma a un personaje partidista, que ni representa ni puede representar legítimamente a la totalidad del pueblo andaluz, por mucho que sus partidarios le presupongan una paternidad que dicho personaje –cuyo nombre silenciamos a propósito- no puede tener.

5º. Reclamamos que las autoridades políticas de la Comunidad Autónoma Andaluza reconozcan a Fernando III el Santo como indiscutible y exclusivo Padre de Andalucía. Será así como podrán suturar el abismo que la clase política abrió entre ella y el auténtico pueblo andaluz que dice representar. Para que la distancia que cada vez separa más a la clase política del pensar, el querer y el sentir del pueblo no se agrande más.

Y, para que ello surta efecto, suscribimos este manifiesto, el cual se hará público todos los 28 de Febrero, Día de Andalucía, para que todos los 28 de Febrero, éste como los que estén por venir, se escriban con “F” de Fernando, y no con “F” de Falso.

sábado, 6 de febrero de 2010

La gloria del águila.






El rey del aire, tendió sus alas
y fue radiando como el sol que al mundo baña,
con la proeza de cuatro hispanos,
que son un timbre más de gloria para España.

Salió el "Plus Ultra" con raudo vuelo,
mirando al cielo rumbo a la ciudad del Plata.
El orbe entero se ha estremecido
el entusiasmo en todas partes se desata.

Desde Palos, el águila vuela
y a Colón, con su gran carabela,
nos recuerda con tal emoción
la hazaña que agita todo el corazón.

Franco y Durán, Ruíz de Alda, los geniales,
los tres Con rada, son inmortales,
los españoles van con razón cantando
al ver al galarón de su nación.

Y cantarán con todas las naciones
entrelazando los corazones,
y en tal clamor surge un tango argentino
que dice a España, Madre Patria de mi amor.

Cruzó Las Palmas y Porto Praia,
glorioso llega en Fernando de Noronha,
prosigue el vuelo y en Pernambuco
ya con su raid al mundo da impresión más honda.

En Rio de Janeiro, Montevideo
suenan campanas pregonando la victoria
y en Buenos Aires, la hija querida,
al fin se cubren ahí los valientes ya de gloria.

Dos países en un noble lazo,
con el alma se dan un abrazo.
Es la madre que va a visitar los hijos
que viven en otro hogar.

Enrique Nieto de Molina