lunes, 30 de noviembre de 2009

Que tiemble Europa.





Ha llegado el momento. Suiza ha entre abierto la puerta a la esperanza. Podemos hacerlo, sólo tenemos que intentarlo. Esta es la opotunidad, nuestros polítcos están acojonados, saben que lo podemos hacer, que no somos los borregos que ellos presuponen. Coge tu espada, hacha o bazoka, lo que tengas en casa y ves a la calle. Unámonos por el futuro de nuestro hijos. Los cimientos de Europa, están siendo corrompidos por el ácido del progresismo estúpido y el cancerígeno Islam. Vayamos a sus mezquitas, escribamos en los muros TE DEUMS en la latín para acogonar a los enemigo de Europa, clavemos pezuñas de cerdos en la puertas de sus templo-cuarteles. Impregnemos con sangre de cerdo sus campo santos. Gritemos: ¡VIVA LA VIRGEN!, ¡VIVA CRISTO REY! en sus momentos de oración. Tañamos las campanas una vez más, como hicieron nuestros antepasados en la reconquista o durante las guerras contra el infiel en Tierr Santa.

AHORA O NUNCA. QUE TIEMBLEN; ¡¡¡ SANTIAGO Y CIERRA ESPAÑA !!!

Nossa Senhora de Coromoto




Rainha majestosa, mas muito acessível e misericordiosa.

O trono e a base da imagem de Nossa Senhora de Coromoto* combinam-se de modo muito feliz. O trono, com o espaldar alto e a curva em cima, faz sentir muito a elevação de Nossa Senhora, dando a idéia de que Ela tem a inteira noção da própria majestade. A base, bem calculada para dar idéia de proximidade, tem uma proporção muito amena, numa altura acessível a todos.

A imagem é de mármore branco, mas de uma alvura tal que se diria que é feita de uma matéria nívea que não é da Terra. Essa brancura significa uma transparência da essência divina e extraterrena. Embora Nossa Senhora não tenha essência divina, está penetrada da graça de Deus.

À luz do dia, tem-se a impressão de que o mármore reflete a alvura; à luz da noite, de que a alvura habita como uma luz interna dentro da matéria, com eflúvios de luz em seu interior.

A própria representação psicolóica de Nossa Senhora é imaculadíssima, toda feita desse níveo habitando n´Ela e Ela morando num Céu níveo, onde todas as coisas seriam níveas.

A primeira nota de majestade e grandeza que d´Ela emana é a participação num outro mundo, e que A coloca fora de comparação com qualquer coisa. A atitude é de muita calma, de quem está se sentindo perfeitamente bem onde está; e não conta o tempo, disposta a passar séculos sentada aí. É o que se poderia chamar de felicidade de situação.

O olhar e uma pequena propensão da cabeça dão a entender que Ela é toda atenção. Ela dá a impressão de que tem uma dupla atenção: uma para os valores internos e celestes d´Ela; e outra atenção para quem está à sua frente, e para quem Ela é solícita: “Eu tenho misericórdia. O que você quer?”.

A majestade da imagem representa a consciência de governo e o senso de ver as coisas no seu conjunto. Ela tem a visão superior das coisas, sabe como elas se compaginam e sabe como mandar, para que andem direito. Esse direito de mandar se exprime na relação d´Ela com o Menino Jesus. Ela o segura como quem manda, mas por outro lado Ela o aponta, como quem diz: “Se vocês querem me agradar, olhem para Ele, porque eu vivo para Ele”.

De maneira que, ao mesmo tempo, Ela manda n´Ele, que é o primeiro dos súditos d´Ela, e Ele é o cetro d´Ela; mas Ela é o trono d´Ele, no qual Ele se senta como num trono digno d´Ele. Assim, Ela realça a majestade d´Ele.

Excertos da conferência proferida pelo Prof. Plinio Corrêa de Oliveira
em 5 de janeiro de 1975. Sem revisão do autor.

domingo, 29 de noviembre de 2009

VIVA O MUERTA.






ISABEL DE TRASTÁMARA. Alías: ''LA CATÓLICA'' ''LA SANTA'', entre otros muchos.

ACUSADA DE PERTENENCIA A BANDA ARMADA, GENOCIDIO, INTOLERANCIA, XENOFOBIA E INCITACIÓN AL ODIO RACIAL Y RELIGIOSO. ES MUY PELIGROSA PARA/CON NUESTRO MUNDO TRI-CULTURAL.

Edad: 40-50 años.
Pelo: Rubio.
Complexión: Entrada en carnes.
Altura: 1,65.
Ojos: Azules.
Piel: Lechosa.

CULPABLE DE: Totalitarismo y absolutismo asesinato de buenos ciudadanos castellanos, martirio de algunos lusitanos en Toro, genocidio de devotos muslines en las guerras de Granada, holocausto contra el pueblo judini a través de su brazo inquisitorial (suponemos que es el derecho).

GENOCIDIO:Se le imputa el salvaje asesinato de un número indeterminado de multiculturalistas y "otros hombres de paz".


USURPACIÓN DE FUNCIÓN PÚBLICA: Se hace pasar por reina de España y las indias, cuando ambas entidades, son meros recuerdos en el colectivo popular.

DELITO ECOLÓGICO: Se la acusa de quemar campos de trigo y ciudades durante la guerra civil castellana, de la tala de olivares en la guerra de Granada y de la introducción del cerdo en tierras gentiles por parte de sus bravos soldados (todos ellos culpables de complicidad).

AUTOR INTELECTUAL: De una ideología llamada Hispanidad, la cual podría reunir a todo lo que antaño perteneció al Imperio Español, así mismo es considerada por los últimos patriótas, como la madre fundadore de España.

RESPONSABLE DIRECTO: De la muerte de más de dos millones de musulmanes, así como la muerte indirecta, a causa de su política de miles de indios come-hombres en el Caribe. Creadora de un ideología que ha provocada el exterminio de varias poblaciones en el Mare Nostrum.

Durante los años 1469-1500.

SUS ACTIVIDADES HAN SIDO REPETIDAMENTE CONDENADAS EN TODOS LOS FOROS NACIONALES E INTERNACIONALES.

CONVICTO DE INTOLERANCIA, RACISMO Y XENOFOBIA, SE HA DICTADO CONTRA ÉL ORDEN INTERNACIONAL DE BUSCA Y CAPTURA POR EL ILMO. MAGISTRADO-JUEZ DE LA AUDIENCIA NACIONAL EL CADÍ SUPREMO DE AL ANDALUS, QUE CAZA EN JAÉN Y SE CREE SUPERMAN.

Memorias del Futuro.



"Coraje es lo que falta. Pues durante mucho tiempo hemos ido viendo de qué manera nos cambiaban la vida. Y nunca reaccionamos. Siempre hubo quién se quejara, es cierto: y lo trataron de catastrofista, de orate apocalíptico. Apenas alzaban la voz los que se lamentaban, por miedo a señalarse. A veces, alguno más atrevido, elevaba la voz en un bar: "Ya está bien de que nos toquen los cojones". Y era algo más que una metáfora... Nos los estaban tocando. Y de qué manera.

Recuerdo una escena. Un viejo, con boina, iba por la calle una mañana. Al ver a una extranjera vestida como en su país, le dijo: "¡Quítate ese ropaje, extranjera! ¡Vete a tu país!". Un policía -español también- fue hasta el viejo y le reprochó su intolerancia y quiso ponerle las esposas. El viejo se encaró con aquel policía... Delante de muchos pasó aquello. Y ninguno de nosotros salió en defensa de aquel viejo. Creo que terminó en una residencia de ancianos que tenía fama de practicar la eutanasia.

Extranjeros en nuestra propia patria, en eso nos han convertido los políticos que hicieron aquellas leyes. Invocando un torpe humanitarismo, se extendieron los derechos "ciudadanos" a los metecos y, por ser tantos los extranjeros en nuestras ciudades (hasta ciertas barriadas se habían convertido en suyas con exclusividad), cuando pudieron votar -como si fuesen españoles-, los extranjeros ganaron por aplastante mayoría. Así fue como impusieron a sus líderes al frente de nuestros ayuntamientos.

Los nuevos gobernantes municipales, muchos de ellos venidos de África, tenían todo de su parte. Los laicistas habían conseguido, en virtud de sentencias que proscribían los símbolos religiosos, que años antes desaparecieran de las calles los nombres cristianos, los crucifijos antiguos que adornaban nuestras rúas... Y no habíamos reaccionado. Nuestros invasores lo tuvieron fácil, no tuvieron en un principio que recurrir a la violencia. Entre sonrisas, palmo a palmo, nuestros políticos habían vendido nuestro suelo y se habían lucrado.

Se cargaron impuestos, primero, a los mataderos en los que se sacrificaba cerdo y luego a las fábricas de bebidas alcohólicas. Se quería así estrangular (según advirtieron autoridades médicas sobornadas por los extranjeros) los malos usos dietéticos que teníamos en España. "Era de agradecer que nuestras autoridades municipales se preocuparan tanto por nuestra salud" -decían en los televisores. Pero siempre había recalcitrantes cristianos que comían jamón y bebían vino. Por lo que bien pronto, las carnicerías que vendían carne de cerdo tuvieron que pagar un impuesto y los bares y restaurantes que traficaban con carne también tuvieron que pagar tributo. Se cerraron empresas cárnicas, se clausuraron carnicerías y se candaron restaurantes.

Le tocó el turno a los muertos. Se exhumaron los restos mortales de nuestros difuntos, haciéndose monda de los camposantos. Se calcinaron los huesarios. El pretexto fue el número de cruces que había. Y sobre el suelo sagrado de nuestros cementerios se erigieron mezquitas, y alguna que otra sinagoga, y alguna que otra logia.

Las autoridades de ocupación convocaron un Concilio. La mayor parte de los Obispos firmaron un manifiesto por el que se separaban de Roma y se creó la Iglesia Cristiana Universal Ibérica. Era la única confesión a la que nuestros dominadores permitieron practicar su culto en la intimidad de los templos que no fueron asolados. La Iglesia Cristiana Universal Ibérica abrazaba a todos los cristianos, también ortodoxos y protestantes, incluso a los Testigos de Jehová y a otras sectas. Sus líderes, llamados independientemente sacerdotes o pastores, podían tomar esposa. También había sacerdotisas y pastoras. Y predicadores que, desde sus púlpitos, alababan el régimen de tolerancia que habían traído nuestros nuevos dueños.

Y fuimos corregidos. Y de qué manera fuimos corregidos. Muchos apostataron, pasándose a las filas del enemigo. Otros quedaron cristianos, pagando tributo y quedando sometidos así a las "autoridades legítimas" -según los derechos de conquista del año 711.

Una minoría de cristianos, a los que la jerarquía eclesiástica de la Iglesia Cristiana Universal Ibérica nos negó el nombre de "cristianos", seguimos fieles a Roma. Pasamos a la clandestinidad, y nuestros enemigos nos llamaron "terroristas"... Y nos pusieron en búsqueda y captura.

Nosotros nos llamamos a nosotros mismos "Viento Sagrado". Algunos sacerdotes y religiosos exclaustrados nos lideraban. Estudiamos libros prohibidos, como los de San Eulogio y Álvaro de Córdoba, también a San Bernardo. Muy pronto quedamos divididos en dos secciones: el Viento Sagrado de los Mártires y el Viento Sagrado de los Cruzados. De vez en cuando, alguno de nuestros mártires va a sus mezquitas, a sus sinagogas y a sus logias... Y escribe en las paredes "AVE MARIA", o entrando en ellas grita: "¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España!".

Por estos "delitos" en lo que era nuestra tierra nos apedrean, nos lapidan y nos linchan con furia demoníaca. En los primeros casos se reclamó al Tribunal de Estrasburgo, pero ya era tarde: en el resto de Europa sucedía lo mismo. Por eso el Viento Sagrado de los Cruzados pasó a la lucha armada. Conocí a alguno de ellos. Se dedicaban al sabotaje, casi todos ellos vivían en el campo, en cuevas y bosques.

¿Qué hubiera sido -me pregunto- si hubiéramos reaccionado a tiempo? Y es una pregunta que me atormenta.

Si todos hubiésemos sido como aquel viejo, que crispando su puño se enfrentó al policía que le mandaban los demócratas... No hubiera pasado esto."

Pasaje de las "Memorias del futuro" -cuaderno de un superviviente mozárabe del año 2050 d. C.
Publicado por Maestro Gelimer: http://librodehorasyhoradelibros.blogspot.com/2009/11/coraje-es-lo-que-falta.html


Ahora o nunca. Lectores, españoles de bien, cristianos viejos e hijosdalgo por derecho de nacimiento, levantemos. El enemigo exterior aún no es fuerte y el interior a pesar de sus número es cobarde. Podemos solucionar el futuro. Yo no quiero que mis hijos sean una tojados, que a mi mujer y a mis hijas las obliguen a llevar burka y las laceren el clítoris. Yo quiero poder comer un buen cocido con tocino, unas morcillas de burgos, torta de Ayerbe y vino de la Rioja y el Somontano, amén de jamón de extremeño, sidra cántabra y asturiana y tapas vascas. Quiero comer Fidegua catalana y no ser molestado ni cargado con impuestos. Sino lo hacemos ahora sé que no hipotecaré, ni tendré casa; viviré en una cueva a los Don Pelayo.

DESPERTA FERRO, DESPERTE HISPANIA INVICTA.



Sabemos quién eres; la resistencia te busca.



ZP, Zeparo, traidor, o como quieras que te llamemos, acabamos de descubrir tu verdadera naturaleza reptiliana, malnacido, marrano.

sábado, 28 de noviembre de 2009

EN BÚSQUEDA Y CAPTURA





FERNANDO ÁLVAREZ DE TOLEDO Y PIMENTEL. ALIAS: ''HOMBRE DEL SACO'', ''DUQUE DE HIERRO'' entre otros.

ACUSADO DE PERTENENCIA A BANDA ARMADA, GENOCIDIO, INTOLERANCIA, XENOFOBIA E INCITACIÓN AL ODIO RACIAL Y RELIGIOSO.

Edad: 50-60 años.
Pelo: cano, hace uso de una larga y cana barba.
Complexión: delgada.
Altura: 1,83 mts.
Ojos: negros.
Piel: apergaminada.

CULPABLE DE: Masacres de ciudadanos franceses y navarros en los pirineos, saqueo y destrucción de la Gomera y Túnez, degollar miles de herejes de la secta de Lutero en Mulhberg, corte de cabezas a un ejército papal (su corrupta santidad casi sigue a sus hombres en su reunión con el criador), ahorcamiento, fusilamiento o encarcelamientos de herejes calvinistas en Flandes.

GENOCIDIO:Se le imputa el salvaje asesinato de un número indeterminado de multiculturalistas y "otros hombres de paz".

USURPACIÓN DE FUNCIÓN PÚBLICA: Se hace pasar por Capitán general de los ejércitos España y Grande de España cuando esta hace tiempo que es un mero recuerdo.

DELITO ECOLÓGICO: Se le acusa de quemar siembras de trigo en el sur de Francia y norte de Flandes, se le imputa la contaminación del río Escalda con la sangre de miles de herejes alemanes así como contaminación atmosférica por la quema de varias ciudades en Flandes con sus habitantes dentro de la propia ciudad.

AUTOR INTELECTUAL: De los ataques indiscrinados contra agentes mundialistas, ciudadanos turcos, megrebíes, judinis y herejes holandeses, alemanes, ingleses y algún que otro francés.

RESPONSABLE DIRECTO: De la muerte de más de dos millones de musulmanes, varios cientos venecianos, unas decenas de miles de herejes holandeses varias decenas de ingleses, franceses y alemanes. Creador de un ideología que ha provocada el exterminio de varias poblaciones en el Mare Nostrum.

Durante los años 1532-1582.

SUS ACTIVIDADES HAN SIDO REPETIDAMENTE CONDENADAS EN TODOS LOS FOROS NACIONALES E INTERNACIONALES.

CONVICTO DE INTOLERANCIA, RACISMO Y XENOFOBIA, SE HA DICTADO CONTRA ÉL ORDEN INTERNACIONAL DE BUSCA Y CAPTURA POR EL ILMO. MAGISTRADO-JUEZ DE LA AUDIENCIA NACIONAL EL CADÍ SUPREMO DE AL ANDALUS, QUE CAZA EN JAÉN Y SE CREE SUPERMAN.

Órden de búsqueda y captura.




JUAN DE AUTRIA. Alías: ''Geromín''.

ACUSADO DE PERTENENCIA A BANDA ARMADA, GENOCIDIO, INTOLERANCIA, XENOFOBIA E INCITACIÓN AL ODIO RACIAL Y RELIGIOSO.

Edad: 25-30 años.
Pelo: Castaño.
Complexión: fibrosa.
Altura: 1,75 mts.
Ojos: avellana.
Piel: Blanca.

CULPABLE DE: Deportación masiva de nuestros amos musulmanes en Andalucia, genocidio turco en las orillas del golfo de Lepanto, destrucción de Túnez, exterminio de la población de Amberes,asesinato indiscriminado de herejes luteranos.

GENOCIDIO.Se le imputa el salvaje asesinato de un número indeterminado de multiculturalistas y "otros hombres de paz".

USURPACIÓN DE FUNCIÓN PÚBLICA. Se hace pasar por Capitán general de los ejércitos España, cuando está no existe y ya todo es Al Andalus: musulmana y maravillosa Al Andalus sin jamones ni tocino ni vino.

DELITO ECOLÓGICO. Se le imputa la contaminación del Mar Adriático por el asesinato de miles de turcos y el hundimiento de su flota. Está siendo buscado por ser culpable de la tala masivo de árboles en España y Nápoles para construir una flota que asesino a millones de buenos musulmanes. Su cabeza tiene precio ya que sus soldados introdujeron el cerdo en Andalucia y Túnez creando la desaparición de especies autóctonas.Así mismo se le acusa de tratar a las mujeres como seres humanos, cuando el Profeta nos insta a tratarlas como vaginas naturales. (Por descontado queda que las feministas sean tratadas como no-mujeres, porque ya sabemos que no lo son: son viragos.)

AUTOR INTELECTUAL. De los ataques indiscrinados contra agentes mundialistas, ciudadanos turcos, megrebíes y judinis.

RESPONSABLE DIRECTO. De la muerte de más de dos millones de musulmanes, varios cientos venecianos, unas decenas de miles de herejes holandeses varias decenas de ingleses, franceses y alemanes.

Durante los años 1559-1578.

SUS ACTIVIDADES HAN SIDO REPETIDAMENTE CONDENADAS EN TODOS LOS FOROS NACIONALES E INTERNACIONALES.

CONVICTO DE INTOLERANCIA, RACISMO Y XENOFOBIA, SE HA DICTADO CONTRA ÉL ORDEN INTERNACIONAL DE BUSCA Y CAPTURA POR EL ILMO. MAGISTRADO-JUEZ DE LA AUDIENCIA NACIONAL EL CADÍ SUPREMO DE AL ANDALUS, QUE CAZA EN JAÉN Y SE CREE SUPERMAN.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Himno de la Hispanidad.






Antes de poner el himno, estimado lector, quiero agradecer a Valmadian el trabajo que ha hecho llevando a ''Hispanismo.org'' dicho himno. Improvable lector desfrutelo:

Esta es la Hispanidad,
Proa de la Cristiandad,
norte de la Humanidad.

Hispania es bandera
De Igualdad en la Hermandad
y Unidad en la Verdad.

Hispanidad es acero
De Apóstol conquistador:
Espada que acaba en flor.

Hispanidad es santuario
Cimentado en un Pilar
Que nadie podrá quebrar.

Hispanidad es Castillo
En que defiende un León
Patria, Honor y Religión.

Hispanidad es trinchera
De los Hijos de la Luz:
Barra en pie, Cadena en Cruz.

Hispanidad es Granada
Que se entrega abierta en dos,
como el Corazón de Dios.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Y yo ¿qué?





''El grupo parlamentario socialista ha presentado en el Congreso de los diputados una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a que promueva las «actuaciones necesarias» para reforzar los «vínculos económicos, sociales y culturales» con las poblaciones del Magreb y de África subsahariana —principalmente en Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Mauritania y Mali— que acogen a descendientes de los moriscos expulsados de España en el siglo XVII''.

¿Qué pasa conmigo, rojos? ¿yo no tengo derecho (que poco me gusta esa palabra)a una indemnización por parte del estado? Yo comparto legado cultural, económico y social con los Romanos, por tanto quiero que los alemanes me paguen la invasión de Hispania, por parte de los Visigos, que los Otomanos me paguen por la invasión de Grecia; o yo que estamos, que los mismo romanos me paguen por el detalle de Numancia. Tampoco estaría mal que los tunecinos y los argelinos pagaran a los alemanos por el exterminio de los Vándalos y a los griegos por el de los bizantinos asentados en esa zona del Mare Nostrum.

Esto ya raya lo fantástico, rojos, liberales, pogres, masones y Cía. Por qué no os vaís un par de añetes a vivir a Pakistán o a Iraq en plan moro, total es lo que os gusta. Tras esos dos años nos podeís explicar la experiencia. Es sólo una observación, un consejo, una apreciación de los grande que es vuestro buen rollete. Quizás incluso a la vuelta más gente se os une.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Identité identité mon amour !




Rendez vous compte, sur le plateau de « Ce soir ou jamais » présidé par Frédéric Taddeï , Houria Boutjela m’a arraché un sourire! Une lueur d’espoir! Face au nouvel Attila Besson de l’identité nationale qui jure de ramener le FN à l’état de secte poussiéreuse, cette enragée des indigènes de la République a rendu hommage à cette France de l’Ancien Régime, hérissée de communautés enracinées, avant que la Révolution terrasse ces identités au nom de l’uniformisation jacobino-rousseauiste. Argument dont le fil conducteur conduit la beurette rebelle à constater la légitimité des différentes communautés créoles, algériennes, kabyles, berbères et j’en passe tant la liste ne saurait être exhaustive. Houria, encore trop immature en matière de conceptualisation des idées, juxtapose des arguments historiques et politiques (c’est le défaut de beaucoup d’autodidactes) comme les communautés qu’elle défend avec un acharnement politiquement trop correct (peut être plus pour longtemps). Le résultat est sans appel et nous invite à relire Maurras comme si on en appellerai au pèlerin du nationalisme français lorsque nos oligarques apatrides et autres touristes engagés (coucou BHL) bradent l’identité nationale à la kermesse médiatique pour définitivement saborder le vieux paquebot et élever de nouvelles frégates belliqueuses envers une Oumma fantasmée.

Car si Houria assimile ses communautés issues du flot dévastateur de l’immigration de masse aux vieux pays de la France réelle, elle confond communautés historiques c’est à dire entités enracinées contribuant à façonner en concert la cité nationale depuis des décennies, avec communautés nouvelles qui font œuvre de communautarisme et repli identitaire. Entités se définissant contre tout délire essentialiste, comme produit de l’histoire en devenir. Alors oui la France s’identifie comme le pensait Jacques Bainville, à cette communauté de destin dans laquelle s’épanouissaient ces identités, pour certaines fondatrices (Berry) et pour d’autres fédérées (le Niçois, la Corse, les Antilles). Oui, sénégalais, marocains, algériens, harkis ont croisé le fer aux côtés du peuple de France durant les deux dernières guerres mondiales, et travaillé avec courage dans le bassin ouvrier parisien. Oui, l’identité Française n’est pas figée et tout concoure à croire que sa réification alimente un terreau mortifère, annonciateur de sa prochaine descente aux enfers. Mais la condition salutaire d’un renouveau du vivre ensemble et du nationalisme se décline d’abord dans l’appropriation et le respect de l’histoire contre tout culte mémoriel pleurnichard qui alimente chez le français d’origine algérienne une schizophrénie pathologique entre son appartenance nationale et la masturbation mémorielle que les élites gauchistes lui font subir, l’empêchant dès lors de chérir la France, jusqu’au détour d’un voyage au Bled, où il découvre avec joie qu’il manie avec plus d’aisance la langue de Molière que celle d’Answar Malek.

Alors oui l’identité française ne communie pas dans le calice droit de l’hommiste et laïcard des Caroline Fourest. La France est une terre chrétienne fermentée comme le bon vieux bleu d’Auvergne par 1300 ans de monarchie. Elle doit cependant en 2009 faire sienne son passé bicentenaire républicain contre tout angélisme contre révolutionnaire. Elle a le devoir moral de considérer ses citoyens français d’origine immigrée et de confession musulmane comme des français à part entière et mener avec eux le sursaut patriotique contre tout fantasme de la loi du retour! Un front commun doit enfin esquisser cette sainte alliance entre la vieille garde des français de souche patriotes (les ritals et les portos n’étaient ils pas considérés comme français d’origine immigrée) avec les descendants des tirailleurs sénégalais pour faire déguerpir la seule racaille qui pourrit la nation de Clovis: le lilliputien bushiste qui rêve à l’opposé de Maurras d’un occident mythifié et piloté par l’oncle Sam Obama, armé d’une dague maculée de sang palestinien.

Il s’agit dès lors, de ne plus croire au processus d’assimilation de la IIIème République fondé sur une supériorité coloniale déchue, dans laquelle Mohammed en faisant sien le prénom de Gérard, accédait à un poste d’employé de banque (et oui la crise et l’anti-colonialisme sont passés par là). Encore moins de promouvoir un métissage à la Paul Amar qui détruirait les identités dans le plus pur intérêt du marché et aliènerait la conscience nationale et patriote pour concurremment lui substituer la magie du « mix to mix ». La troisième voie si j’oserais dire promeut en réalité un nationalisme fondé sur ces identités aussi vieilles que la royauté mais de plus en plus déclinantes, doublé de ces nouveaux clans encore méfiants et hostiles mais prêts à bénir et combattre pour la France. Quand la majorité silencieuse n’aura plus honte d’arborer le drapeau en dehors des soirs de match et que les derniers garants de l’héritage leur tendront la main avec charité, ces nouveaux bataillons hargneux préféreront l’ordre social au chaos consumériste promu par les rappeurs US. Ce processus s’il devenait effectif, plomberait l’aile de la manipulation communautaire orchestrée par les veaux des Besancenot et autres Harlem Désir. Il deviendrait alors anti-système car fissurerait le mur érigé en vue de diviser pour mieux régner.

Ce nationalisme révolutionnaire d’alliance spirituelle (catholiques intelligents et musulmans pieux) renversera l’athéisme marchand et capitaliste. Il brandira le poing face à l’impérialisme américain en défendant la coopération des nations libres et luttant pour la dignité des peuples. Il défendra des valeurs morales salutaires pour le peuple de France envers et contre la promotion de l’avortement, du féminisme, du mariage gay et de l’homoparentalité. Il chantera cette France héritée des siècles de chrétienté, porteur d’un message de paix et garant de l’équilibre des forces internationales. Mais il luttera également contre les collabos patriotes à la Finkielkraut qui se font l’apologie de l’Occident blanc et du choc des civilisations. Collabos toujours prompts à cracher sur les Kebab turcs tout en se goinfrant de burgers sur leur siège Macdonald.

Qu’on se le rappelle, il est de l’intérêt du système que les beurs haïssent la France pour voir les patriotes pulsionnels beugler leur haine devant TF1 afin d’entretenir une guerre civile larvée. En clair, il est de l’intérêt de la classe politicienne d’entretenir chez tous une lutte de retard maquillée de paradis ou d’enfer artificiels! Faire rêver le blanc de la vie merveilleuse des années soixante lorsque l’immigré fût poussière et faire cauchemarder le beur du ghetto de la persécution des méchants colons en terre de Maghreb participent de cette stratégie. Réconciliation impossible. A moins que…

Antoine Goursky - AF 2000

domingo, 22 de noviembre de 2009

No remorse.




Our continent is falling, hordes of invasor are coming brought by traitors. Our ancient culture is being destroyed by the globalization, our kids do not know their own history. I call you european, to defend our land, to protect your wife and childrens taking weapons. We must stay united against this century of barbarism. Our ancestor died fighting for the world we have today, they defeated Islam in: Covadonga, Poiters, Las Navas de Tolosa, Granada, viena and Lepanto. They sacrifed their lives for our future, do not betray them, get ready for the new: RECONQUISTA. This time will not be remorse at all for you: liberal, moors and traitors; this time, you all will die.

EUROPE WILL BE CHRISTIAN AND TRACIONALIST ONCE AGAIN !



Los huesos en el desierto.







"Nos habían dicho, al abandonar la tierra madre, que partíamos para defender los derechos sagrados de tantos ciudadanos allá lejos asentados, de tantos años de presencia y de tantos beneficios aportados a pueblos que necesitan nuestra ayuda y nuestra civilización.

Hemos podido comprobar que todo era verdad, y porque lo era no vacilamos en derramar el tributo de nuestra sangre, en sacrificar nuestra juventud y nuestras esperanzas. No nos quejamos, pero, mientras aquí estamos animados por este estado de espíritu, me dicen que en Roma se suceden conjuras y maquinaciones, que florece la traición y que muchos, cansados y conturbados, prestan complacientes oídos a las más bajas tentaciones de abandono, vilipendiando así nuestra acción.

No puedo creer que todo esto sea verdad, y sin embargo las guerras recientes han demostrado hasta qué punto puede ser perniciosa tal situación y hasta dónde puede conducir. Te lo ruego, tranquilízame lo más pronto posible y dime que nuestros conciudadanos nos comprenden, nos sostienen y nos protegen como nosotros protegemos la grandeza del Imperio. Si ha de ser de otro modo, si tenemos que dejar vanamente nuestros huesos calcinados por las sendas del desierto, entonces, ¡cuidado con la ira de las legiones!".

Marcus Flavinius, centurión de la segunda cohorte de la legión Augusta, a su primo Tertullus, en Roma; en Jean Lartéguy, Los Centuriones.

sábado, 21 de noviembre de 2009

A la anti-españa.






Sí. Daros por contentos, babosos y chivatos. Pasan los 20-N sin novedad. Sólo la necesaria para que vuestros amos re-programen a una masa que pensáis acéfala. Así asustan los listillos a los tontos: ¡Qué viene el Coco!... Pero estamos creciendo y eso no lo reflejan vuestras estadísticas. Tenemos gente dentro de vuestras directivas políticas (nada de lo que ocurre es casualidad, hijos de Hiram Abif.) Vosotros pensáis que vuestra corrupción sale a la luz pública por azar, pero todo está controlado -lo tenemos nosotros controlado- y nuestros hombres -incluso algunos salen por vuestras Televisiones- nos hacen un buen apaño, denunciando vuestras miserias (no nos hace falta SITEL, como veis.) Así, antes o después, España será nuestra y vosotros no podréis estar aquí: si tenéis tiempo como Pasionaria, coged la maleta y poned tierra de por medio... Si no os da tiempo, os vais a comer la maleta.

Puede ser que no tengáis un 18 de julio de 1936, pero tendréis un 1 de abril de 1939. Y en ese os quiero ver.

No os habéis enterado todavía: no se enterraron todos los cojones el día en que enterrasteis a Franco. Que lo sepais, donnadies con dinero. Pues estuvimos ayer en el Valle de los Caídos, y hoy estamos en el Cerro de los Ángeles. Y el próximo día estaremos en vuestro chalet adosado, haciéndoos cantar el Cara al Sol o el Oriamendi.

Y seguiremos estando. Con todo nuestro corazón español, sin sufrir merma por vuestra propaganda asquerosa y miserable que nos quiere convertir en imbéciles como vosotros sois.

¡Arriba España!

Dedicado a todos los españoles que ayer rindieron homenaje a José Antonio Primo de Rivera y a Francisco Franco. Y a los carlistas que han hecho que el Cerro de los Ángeles esté lleno de ángeles con boina colorada.

Publicado por Maestro Gelimer.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Viejo canto.







La boina colorada por cimera
y la cruz de Borgoña por blasón
y en el cinto la repleta cartuchera
y en el hombro un viejo mosquetón,
allá va por la blanca carretera
un robusto y apuesto mocetón
a defender resuelto la bandera
de Don Alfonso Carlos de Borbón.

El clarín del combate le demanda,
no hay tiempo que perder
¡España manda!
y es la voz de la madre justa ley,
por eso el requeté, gallardo y fuerte,
corre a enfrentarse con su misma muerte
por Dios, por la Patria y por su Rey.

Embaterium Oriamendi







Pro Deo, pro Patria Regeque
patres nostri pugnaverunt.
Pro Deo, pro Patria Regeque
nos quoque pugnabimus.

Iuncti omnes pugnabimus,
omnes in foedere iuncti
defendentes vexillum
Sanctae Traditionis. (bis)

Constet quanto constet,
hoc impetrare debemus:
Veniat Rex Hispaniae
in palatium Matriti. (bis)

Pro Deo, pro Patria Regeque
patres nostri pugnaverunt.
Pro Deo, pro Patria Regeque
nos quoque pugnabimus.

martes, 17 de noviembre de 2009

Nos mosteiros: escolas gratuitas para crianças da




Fora do mundo secular, um espaço social lentamente impôs uma nova perspectiva à educação infantil: o monacato .

Os monges criaram verdadeiros “jardins de infância” nos mosteiros, recebendo indistintamente todas as crianças entregues, vestindo-as, alimentando-as e educando-as, num sistema integral de formação educacional.

As comunidades monásticas célticas foram as que mais avançaram nesse novo modelo de educação, pois se opunham radicalmente às práticas pedagógicas vigentes das populações bárbaras, que defendiam o endurecimento do coração já na infância.

Pelo contrário, ao invés de brutalizar o coração das crianças para a guerra e a violência, os monges o abriam para o amor e a serenidade .

As crianças eram educadas por todos do mosteiro até a idade de quinze anos. A Regra de São Bento prescreve diligência na disciplina: que as crianças não apanhem sem motivo, pois “não faças a outrem o que não queres que te façam.”

O sistema medieval e monástico previa a aplicação de castigos. Na Bíblia há passagens sobre os castigos com vara que devem ser aplicados aos filhos; na Regra de São Bento há várias passagens (punição com jejuns e varas , pancadas em crianças que não recitarem corretamente um salmo), e esse ponto foi muito destacado e criticado pela pedagogia moderna, que, no entanto, não levou em consideração as circunstâncias históricas da época.

Naturalmente isso se deve a um anacronismo e preconceito que não condizem com a postura de um historiador sério. Basta buscar os textos de época que vemos a felicidade dos egressos dos mosteiros pelo fato de terem sido amparados, criados e educados.

Ao se recordar do mosteiro onde passou sua infância, São Cesário de Arles (c. 470-542) diz:

“Essa ilha santa acolheu minha pequenez nos braços de seu afeto. Como uma mãe ilustre e sem igual e como uma ama-de-leite que dispensa a todos os bens, ela se esforçou para me educar e me alimentar”.


Por sua vez, Walafried Strabo (806-849), então jovem monge, nos conta em seu Diário de um Estudante:

“Eu era totalmente ignorante e fiquei muito maravilhado quando vi os grandes edifícios do convento (…) fiquei muito contente pelo grande número de companheiros de vida e de jogo, que me acolheram amigavelmente. Depois de alguns dias, senti-me mais à vontade (…) quando o escolástico Grimaldo me confiou a um mestre, com o qual devia aprender a ler. Eu não estava sozinho com ele, mas havia muitos outros meninos da minha idade, de origem ilustre ou modesta, que, porém, estavam mais adiantados que eu. A bondosa ajuda do mestre e o orgulho, juntos, levaram-me a enfrentar com zelo as minhas tarefas, tanto que após algumas semanas conseguia ler bastante corretamente (…) Depois recebi um livrinho em alemão, que me custou muito sacrifício para ler mas, em troca, deu-me uma grande alegria…”


Esses são apenas dois de muitos exemplos que contam a felicidade e a alegria que os medievais sentiram com o fato de terem tido a sorte de serem acolhidos em um mosteiro.

(Fonte: Ricardo da Costa, Prof. Adjunto de História Medieval da Universidade Federal do Espírito Santo. Home-page: www.ricardocosta.com riccosta@npd.ufes.br. Texto completo em Mania de História).

Así se excomulgaba.







Estimados antes de escribirles la entrada en si, les voy a confesar una pequeña opinión: En vez de excomulgar a los políticos (a esos hay que ahorcarlos, fusilar es honor militar), se debe excomulgar a la conferencia episcopal y Cía. Son unos blandos que están dejando que el país se vaya hundiendo poco a poco, con su buen rollito pro-liberal y masón. Ellos son el cáncer de nuestro país (uno de los factores del cáncer, que hay varios), y como tal han de ser tratados y extirpados.


RITUAL DE EXCOMUNIÓN DE 1446

Es noticia hoy en día, las palabras que la Iglesia ha pronunciado en contra de los políticos, que se mantuviesen pertinaces y activistas en lo relativo al aborto, para los cuales, se les negaría la Comunión en las iglesias. http://hispanismo.org/religion/relig...n-si-al-aborto -



Habrá que verlo, pues yo, descreído, no me fío mucho de la sana voluntad de esas palabras, si no van acompañadas de actos enérgicos y de edificantes ejemplos en todas las parroquias de nuestra maltrecha España.

Para sacerdotes desmemoriados, de esos que prefieren en las Misas el sonido del “cumbayá” y la “pandereta”, esos a los que “todo vale” y son capaces de suministrar la Comunión con bizcochos y galletas (recuérdese el asunto de José Bono y su patulea de zerolianos activistas) les recomiendo la lectura de este expediente de excomunión del siglo XV.

Obsérvese el ritual, el crucifijo con el velo negro, los sacerdotes revestidos de sobrepelliz, y los cirios encendidos, alrededor de un odre con agua, y mientras se da pública lectura de los excomulgados y de las maldiciones, los sacerdotes responden con la consabida fórmula. Después, arrojan los cirios al agua, par indicar que los excomulgados se han apartado de la luz de la Iglesia y ahora son servidores del Demonio.

Aunque un poco extenso, recopilo casi todo el expediente, aunque transcribo con la grafía actual, para facilitar la comprensión del mismo.

“Señor. El cabildo de la Sacra Iglesia de Toledo, generales administradores que somos en lo espiritual e temporal en todo el arzobispado, diócesis e provincia de Toledo, sede vacante. A los reverendos in Cristo padres e señores obispos de Córdova e Jaén, sufragáneos de esta dicha Sancta Iglesia de Toledo, e a los honorables señores, alcaldes, alguaciles, corregidores, justicias, regidores, jurados, caballeros, escuderos, oficiales e hombres buenos de las nobles ciudades de Córdova, Jaén, Úbeda, Baeza, e a todos los otros oficiales, hombres buenos de todas las otras ciudades, villas e lugares de todo el dicho nuestro arzobispado de Toledo, e a los provisores, jueces, e a todos los otros fieles cristianos, así varones como mujeres, eclesiásticas, seglares, regulares, de cualquier estado, orden, ley, condición, jurisdicción, dignidad e preeminencia que sean, vecinos e moradores e habitantes en el dicho arzobispado de Toledo, e a cada uno de vos los dichos señores obispos nuestra recomendación e a todos los otros, salud en Nuestro Salvador Jesús Cristo.
Sabed que nos hubimos dado e dimos nuestra carta contra todas e cualesquier personas de cualquier estado, orden, ley, condición, jurisdicción, dignidad, preeminencia que sede vacante tomar tienen, ocupan, detentan, roban, molestan, danifican, e usurpan, o mandan tomar, tener, ocupar, detentar, robar, molestar, danificar, usurpar de tener cualesquier bienes e cosa de esta Sancta Iglesia, sede vacante, e de su tierras, vasallos e bienes, e quebrante libertad, jurisdicción e inmunidad eclesiástica e (roto) personas que publique vel oculte (roto) dan a ello su consejo, persuasión, favor, auxilio, cooperación, consentimiento o lo procuran en cualquier manera; especialmente contra don Fernando de Acuña, corregidor de las dichas ciudades de Jaén, Úbeda e Baeza, e Diego Salido, regidor, e Diego de la Cueva, caballeros de Dios en gran peligro de sus ánimas, en gran escándalo e mal ejemplo de todo el pueblo cristianos y en deservicio del rey, nuestro señor, e contra su voluntad, en perjuicio de esta Sancta Iglesia e nuestro, con mal celo e codicias desordenadas e exquisitos e malos colores, oprimiendo e molestando a esta Sancta metropolitana Iglesia e a sus ministros, tierras, villas e lugares, vasallos, cosas, bienes de ella e de su mesa arzobispal intentaron notoriamente e pusieron en obra con mucha gente armada para tomar ciertos lugares e tierras de las villas del Adelantamiento de Cazorla, e tomaron e llevaron robados ganados e otras cosas que hallaron en el campo de los vecinos e moradores en las dichas villa e lugares del dicho Adelantamiento de Cazorla, Adelantamiento, villas, lugares, tierras e vasallos que son de esta dicha Sancta Iglesia e mesa arzobispal.
Por la cual dicha nuestra carta declaramos todos los susodichos e cada uno de ellos haber incurrido en sentencia descomunión mayor puesta en ellos por derecho, por ese mismo fecho denunciamos públicamente por públicos descomulgados, mandando cesar a divinis e guardar eclesiástico interdicto en los lugares donde los tales delincuentes e cosas robadas estuviesen, según que esto e otras cosas mas largamente en la dicha nuestra carta se contiene; la qual aunque dis que fue publicada en lugares donde vere similiter se puede caer venir a noticia de los que lo susodicho hicieron, cometieron, perpetraron, e delinquieron; ellos ni algunos de ellos no quieren obedecer ni cumplir los mandamientos de la Sancta Madre Iglesia, antes están obstinados e endurecidos en la dicha sentencia de excomunión, e por su culpa e rebelión son miembros del diablo, e porque la Iglesia, así como miembros podridos, los debe lanzar e arredrar de si, procediendo contra ellos in profundo de todos los males cuanto puede. Por ende acrecentado nuestros procesos en esta parte mandamos dar e dimos esta nuestra carta so la pena en ella contenidos (roto), cual exhortamos en Dios e requerimos de parte del oficio e de la justicia a vos los dichos señores obispos e a cada uno de vos, a los vuestros provisores, jueces vicarios, arciprestes e súbditos que en guardando en esta parte las canónicas sanciones a que sois obligados, e lo que a esta Metropolitana Iglesia e a nos, sede vacante, debéis e como nos por vos haríamos en el semejante caso mandamos publicar e cumplir esta dicha carta en vuestras Iglesias diócesis e cesar a divinis e guardar el dicho eclesiástico interdicto en los lugares donde los tales delincuentes e cosas robadas e llevadas estuviere, anatematizándolos e maldiciéndolos en la forma que en esta dicha nuestra carta se contiene.
E mandamos firmemente en virtud de obediencia e bajo pena descomunión a vos los dichos arciprestes e vicario, curas, clérigos e capellanes de las iglesias de todas la ciudades, villas e lugares del dicho arzobispado de Toledo e a cada uno de vos que públicamente en cada una de vuestras iglesias, vestidos de sobrepellices e teniendo candelas encendidas en las manos e agua delante de vos, repicando las campanas y estando en orden en circuito y el agua en medio, teniendo la cruz cubierta de luto con dolor, e anatematizándoles e maldiciéndoles a los dichos delincuentes en los susodicho o en cualquier cosa o parte de ello e a cada uno de ellos, leyendo e diciendo uno de vosotros a alta y inteligible voz estas palabras e maldiciones que se siguen, e todos los otros respondan a cada una de ellas fiat, fiat, amen, amen, conviene (roto) malditos sean de Dios los dichos Fernando de Acuña e Diego Salido e Diego de la [Cueva] e todas las otras personas que cometieron, hicieron, perpetraron lo susodicho o cualquier cosa de ello, e delinquieron en ello, e dieron consejo, ayuda e favor como dicho es publica u ocultamente e cada uno de ellos e la su maldición venga sobre ellos, malditos sean de día e de noche en el campo y en sus casas, malditas sean las viandas que comieron e las cosas que bebieren, maldichas sean las vestiduras e las armas que tomaren e trajeren sean contra ellos, maldichos sean las moradas en que esto vieren e las camas en que durmieren, maldicha sea la tierra que pisaren e labrasen, maldichos sean en hablar y en reír y en cantar y en estar, el sol se les oscurezca de día e la luna de noche, aseñorado de ellos el diablo e siempre este a la su diestra, cuando lo juzgaren siempre condenados e la su oración sea hecha en pecado e los sus días sean pocos e las sus honras tomen sus enemigos fechas, sean los sus hijos huérfanos y sus mujeres sean viudas e echadas sean de sus casas, usureros lleven todas sus heredades e todos sus trabajos, no haya quien los ayude ni quien se haya merced de ellos, siempre sean en muerte sus generaciones, los nombres de ellos sean tirados de sobre la faz de la tierra, las sus maldades sean delante del Señor Dios, siempre anden esparcidos ellos e sus generaciones e sus memorias no finquen sobre la tierra, por cuanto no se acuerdan de bien hacer vengan sobre ellos las maldiciones que envió Dios sobre el Egipto e sobre el su pueblo, sean hechos como Sodoma e Gomorra e Datan e Abiron que tragó la tierra vivos, e ellos e los que con ellos participantes e así sean ellos malditos e los sus comunicantes e participantes, como Judas el traidor apostata, e sean malditas las su animas e se (roto) en el profundo del infierno con el anima de dicho Judas traidor. E digan estas palabras lancen en alto las candelas encendidas e dejándolas caer en el agua, así las animas de los dichos don Fernando de Acuña e Diego Salido e Diego de la Cueva e de todos los otros que culpables fueron e son en todo lo sobredicho o en cualquier cosa o parte de ellos y dieron a ellos su consejo, favor, ayuda o cooperación publica o ocultamente, direte vel indirete, e consintieron en ellos e los con ellos comunicantes e participantes sean amatadas e muertas e sumergidas a cada una de las dichas maldiciones fiat, fiat, amen, amen. E no se cese ni dejares de lo así hacer e cumplir todos los días de los domingos e fiestas de guardar, hasta que los susodichos delincuentes e cada uno de ellos venga a mandamientos de la Sancta Madre Iglesia e merezcan recibir beneficio de absolución e hagan con digna satisfacción y vieseis otra carta en contrario de esta.
En testimonio de lo cual mandaremos dar y dimos nuestra carta patente, carta firmada de los nombres de dos de nos, según nuestra costumbre e roborada del nuestro notario e sellada con nuestro sello capitular en las espaldas.
Dada en la muy noble ciudad de Toledo, dentro en nuestro cabildo, estando ende capitularmente juntados, a dieciocho días del mes de abril, año del nacimiento del Nuestro Salvador Jesús Cristo de mil e cuatrocientos e cuarenta e seis años”.



Fernando, archipresbiter Toletanus; Antonio de Torre, doctor, Ludovicus Luppi, notario apostolicus.

Los lectores pueden hacer copias de este documento, sustituyendo los nombres de aquel suceso por los de los políticos pro-abortistas. No tiene efecto canónico, pero ayuda a desahogarse.


Publicado por Rufino Peinado

http://santoreinotradicionalista.blogspot.com/

viernes, 13 de noviembre de 2009

Novio de la Muerte.




En el tercio, a imitación de si vecina Legion extranjera francesa se cantó inicialmente '' La Madelon'', ese duró poco tiempo, porque no tardo en adoptar un canto que le era más propio y estaba más cerca de aquel nuevo estilo de vida militar de entender la vida y la muerte. Este canto comenzó siendo un cuplé , una canción de escenario; una letrilla que hace llorar a los hombres de bronce que no lloran nunca y a las mujeres que lloran siempre, que las dejan sin aliento, sin pestañear, pálidas como la propia muerte.

El novio de la muerte es otro himno de la legión, es un himno duro como el acero militar. La forma de vurlarse de la muerte de los legionarios siempre ha despertado temor alarma y admiración en el enemigo. Los legionario saben, y así lo acredita la historia del Tercio, que la muerte es absolutamento tolerable, si se es capaz de mirarla a los ojos. El novio de la Muerte sabe que la inmortalidad del hombre, y más si es un soldado, no consiste en vivir eternamente. Ese deseo nace del miedo, cada momento que un hombre logra libersar del miedo, es lo que acaba por hacerle inmoral. En combate, en el límite entre la vida y la muerte, si un hombre es capaz de liberse del miedo de decirse a si mismo: no tengo miedo, llegará a paladear el éxtasis creciento de sentirse: lleno de luz y agudo como la punta de una espada. El novio de la Muerte es, quizás, el himno más hermoso que jamás se haya escrito.


El 7 de enero de 1921, cuendo el tercio tenía sólo unos mese de existencia, después de haberse defendido de un ataque moro, un legionario murió en una de las escuadras del Tercio. Era el Cabo don Baltasar Quija de la Vega; fue el primer legionario que perdió la vida en un hecho de armas. En uno de sus bolsillos se encontraron unos versos llenos de emoción y sentimiento hacia lo que más puede quere un hombre. Se dice que acaba de enterarse de la muerte de sus amada, y en esas confidencias que siempre se dan con el compañero en la vida cuartelera, durante la larga y estrellada noche, confesó a un camarada: Ojalá que la primera bala no tarde mucho y sea para mi corazón, para reunirme pronto con ella. pocas horas después su escuadra fue atacada. Cuando se retiraron los muerte, toda una premonición presagió el furuto canto : El novio de la Muerte.



Nadie en el Tercio sabía
quien era aquel legionario
tan audaz y temerario
que a la Legión se alistó.

Nadie sabía su historia,
más la Legión suponía
que un gran dolor le mordía
como un lobo, el corazón.

Más si alguno quien era le preguntaba
con dolor y rudeza le contestaba:

Soy un hombre a quien la suerte
hirió con zarpa de fiera;
soy un novio de la muerte
que va a unirse en lazo fuerte
con tal leal compañera.

Cuando más rudo era el fuego
y la pelea más fiera
defendiendo su Bandera
el legionario avanzó.

Y sin temer al empuje
del enemigo exaltado,
supo morir como un bravo
y la enseña rescató.

Y al regar con su sangre la tierra ardiente,
murmuró el legionario con voz doliente:

Soy un hombre a quien la suerte
hirió con zarpa de fiera;
soy un novio de la muerte
que va a unirse en lazo fuerte
con tal leal compañera.

Cuando, al fin le recogieron,
entre su pecho encontraron
una carta y un retrato
de una divina mujer.

Y aquella carta decía:
"...si algún día Dios te llama
para mi un puesto reclama
que buscarte pronto iré".

Y en el último beso que le enviaba
su postrer despedida le consagraba.

Por ir a tu lado a verte mi más leal compañera, me hice novio de la muerte, la estreché con lazo fuerte y su amor fue mi ¡Bandera!




jueves, 12 de noviembre de 2009

La lengua rota del viejo.

La lengua rota del viejo,
Pronunció graves sentencias,
En el laconismo de quien ya,
Se olvidó de la paciencia,


En la leyenda del tiempo,
Va un barco de vapor,
Que navegó contra marea,
Porque le echaron carbón,


En la mundana llanura,
Oscuras flores de duelo,
Escenario que repasa,
La lengua rota del viejo,


El que desde los mares de Cádiz,
A los barcos saluda,
Con la vehemencia propia,
Del alma desnuda,


Se siente solo y maltrecho,
Se siente triste y desvalido,
Ni su familia se acuerda,
De que aún está bien vivo,


Malos, malos tiempos,
Para los pobres ancianos,
Que ahogan sus lenguas rotas,
En penas, en llantos,


Y yo que no soy viejo,
Tengo la lengua rota,
Porque sólo de pensar en ello,
Se me hinchan las....horas.


http://hispanismo.org/literatura/31-mis-poesias-14.html#post68151, escrita por Ordóñez.


miércoles, 11 de noviembre de 2009

Origen europeo, liberal y antiespañol de las corridas de toros

Los toros son el último refugio que resta a la España heroica, audaz, pagana y viril, ya a punto de ser asfixiada por una España humanitarista, socializante, semieuropea, híbrida, burguesa, pacifista y pedagógica. Los toros son el último reflejo del español que se jugó la vida en aventuras, que conquistó América, que invadió dominador la Europa del Renacimiento.






Nuevos Sansones entre filisteos
los viejos toros de la Iberia vieja
en los nuevos torneos
su antiguo Dios sin compasión los deja.
F.V.

En todo el mundo –y aun dentro de la misma España– hay ideas muy confusas sobre las corridas de toros.

Suele afirmarse que las corridas de toros son una fiesta bárbara, cruel, digna de los árabes e indigna de los buenos europeos. Una fiesta sólo posible en un pueblo como el español. Sanguinario en la conquista de América e inquisitorial con sus herejes y librepensadores.

El divino toro ibérico
El divino toro ibérico

Fiesta en la que se asesina impunemente a pobres caballos indefensos. En que se martiriza al toro. En que se expone gravemente la vida de algunos hombres. En que el pueblo espectador se enardece y grita como embriagado.

Quien más censuras y reproches han hecho a la fiesta de la corrida de toros fué –naturalmente– esa Europa moderna, nórdica y anglosajona, que envía sus turistas, todas las primaveras –turistas que se desmayan–, a nuestras plazas españolas de toros.

Hora es ya de poner punto, en su punto, a esos turistas, a sus desmayos y a sus imprecaciones, poniendo ante todo en el suyo –al histórico, el exacto– a las propias corridas de toros.

II

¡Oh, padre Gerión! De la grandeza
último resto y muestra valerosa
de Tartessos los toros son ardiente;
y cabe la corriente
del viejo Betis su real nobleza
guardada fué entre paños recamados
en oro de los siglos y cuidados
F.V.

Hasta hace pocos años, yo había ido consiguiendo refrenar –al llegar la primavera española– una voluptuosidad obsesionante que me ascendía por las entrañas con más apetito que un apetito sexual.

La creía esa voluptuosidad una de infancia, retardada en mi ser, como un poso instintivo al que todas mis presiones intelectuales posteriores habían inútilmente intentado purgar.

Me aparecía inexorablemente tal líbido, se hacía esta confluencia estacional del año español en que ahora estamos: cuando la Semana Santa, el primer sol fuerte y las primeras corridas de toros llenan el aire nuestro de un temblor como trágico.

A fuerza de rechazar ese ansia vaga –pero bárbara y hermosa– a las alcantarillas de mi ser, obtuve lo que se obtiene de todo frenazo: un desviamiento, una perversión. O –hablando idealmente– una pedantería.

Me refiero con estas elipses a la querencia primaveral «de ir a los toros», de ir de «sangre y fiesta», que omniprimaveralmente me sacude los nervios sin apenas poder remediarlo. Y que yo juzgaba –hasta hace poco– como un residuo infantil y primitivo de mi vida; como una sobrevivencia pueril, obscura y remota, que debía dominar. Una neurosis que debía curarme.

Para curarme esta neurosis acudí a todas las violencias mentales y pedagógicas que prescribían los más famosos europeizantes de España, los mejores anglosajonistas de nuestra vida. Esto es: a considerarme bárbaro, incivil, cruel, atrasado, moro, y tal.

Pero ya digo: lo único que conseguí fué tal crisis aguda de pedantería, que me tuvo al borde mismo de la sandez; en peligro inminente de desmedularme y de descastarme para siempre.

Afortunadamente, una inmersión de aquel instinto mío en una coyuntura ocasional de toros, me sanó de repente y me devolvió la salud. Haciéndome ver claro que lo que yo intentaba era estrangular un signo prócer de mi casta: la afición táurica. Y que aquello que yo estimaba como líbido infantil y pecaminosa era nada menos que un egregio cordón umbilical tendido entre mi alma y las almas antiguas y aristocráticas del mundo (pongamos la de Teseo, por ejemplo, el matador de Maratón). Lazo umbilical que una tradición piadosa y espléndida me había conservado selectamente, para mi casta, diferenciándola así de otras castas auténticamente bárbaras, modernas, humanitaristas y pedantes.

III

¡Oh, padre Gerión, que no vasallos
seamos de los hombres, y caballos!
F.V.

Esta liberación mía de la neurosis taurina es una liberación que corresponde, en rigor, a los mejores espíritus de mi generación española, a esta de la postguerra, que, al interesarse decidida, poética y afirmativamente por los toros, superó el «europeísmo» de generaciones anteriores, aisladas de presiones neurósicas, frenadas por la pedantería de otras culturas, y que consideraban, por lo menos, como una indecencia la lidia de toros bravos en los redondeles de España y de Hispanoamérica.

(De la generación del 98 –taurófoba– no quedaron más que dos signos disparatados: Zuluaga y Eugenio Noel.)

Grabado de Goya
El siglo XIX y los toros:
bestias, plebe, sangre

La generación de 1915 logró una concesión: la de Ramón Pérez de Ayala. Y una sedicente simpatía de José Ortega y Gasset.

Pero hay que llegar al Torero Caracho de Ramón Gómez de la Serna para encontrar el camino franco y poético a la poesía y la franqueza que habría de hacer esa magnífica cuadrilla lírica de un Alberti, un Lorca, un Gerardo Diego, un Pepe Bergamín, un Fernando Villalón, un Pedro Salinas, un Dámaso Alonso...

Estos poetas jóvenes, que oyeron una misa por el alma de Goya, cierto día escandaloso, nutrieron compañías y amistades toreras –con toda sencillez y distinción–, haciendo lanzarse a la literatura, como espontáneo al ruedo, a todo un matador como Sánchez Mejías. (Faena que ya la generación anterior inició tímidamente con Juan Belmonte, sin conseguir de él más que una viva afición por la lectura.)

Tras una racha de generaciones intelectuales antitaurinas, nos encontramos de pronto –en España– una agrupación de liberados de esa neurosis, que se daba a la afición y al goce y al festival del toro con toda la plenitud e inteligencia del que recobra un equilibrio divino: el de su casta histórica.

Pertinente yo a este grupo nuevo, habiendo ya consagrado en un libro mi esfuerzo y comentario, quiero hoy insistir –aún– para aclarar en estos días de primavera y de turistas (de extranjeros en España), lo que significan –exactamente– las corridas de toros.

IV

¡Toros de Atlante
a los oficios viles
los siempre gladiadores, condenados,
y a morir entre tropas y atabales,
ante los desgastados
pueblos agonizantes y brutales!
F.V.

¡No esperes, bárbaro turista, que te desmayes en nuestras corridas de toros, que toda mi anterior prefación haya sido un preludio para exaltar ahora con cierta impunidad retórica la corrida de toros, como fiesta digna, patriótica y auténtica de España!

¡Todo lo contrario, todo lo contrario!

Bárbaro turista, escucha bien (te llamo bárbaro porque todo turismo es barbarie), escucha bien:

Yo acepto que las corridas de toros tienen una modalidad brutal, repugnante, plebeya, soez, intolerable.

Yo protesto con más energía que tú, con más coraje que tú, bárbaro turista, contra el sacrificio triste y ridículo de caballos famélicos e inservibles.

Yo me indigno, con indignación pura, testicular, superior a la tuya, lacrimosa de bárbaro sentimental, contra el mucho martirio innecesario que se hace al nobilísimo toro en las corridas.

Ahora bien: Si yo acepto el plebeyismo, la crueldad, la estupidez y la vileza en las corridas de toros, es con una condición imprescindible: la de que tú me reconozcas y aceptes, bárbaro turista, de que esa parte vulgar y soez de las corridas de toros no es española. Sino europea. Archieuropea. Tuya.

Escucha bien:

Las corridas de toros deben su aplebeyamiento actual a la Europa moderna, a esa de la Reforma, a la de los Derechos del Hombre, a la Revolución francesa, a la burguesía liberal del siglo XIX; es decir, a ti, bárbaro turista.

Grabado de Goya
La suerte –suerte bellaca y vil– del picador, del «nuevo caballero»

Las corridas de toros no eran en España una fiesta «nacional y romántica» hasta el siglo XIX. Hasta que la nobleza caballeresca fué desposeída por la burguesía, gracias al movimiento de la Francia napoleónica y de la Inglaterra liberal. Hasta esa época, la fiesta de toros constituyó en España un deporte noble, de caballeros, ligado a un culto popular y milenario, casi divino, por el toro: animal sagrado en la mitología ibérica, mediterránea, antigua.

El caballero toreaba a caballo, ayudado por criados y servidores, ante damas ilustres, ante los monarcas. La fiesta de lancear toros era en la España heroica del seiscientos un sucedáneo viril de la guerra. (Ya lo vió Goya. ¡Goya, vértice de España, entre dos mundos, el noble y el liberal!) Ahora bien: la Revolución francesa derrocó al caballero y lo bajó del caballo, poniendo en su lugar al criado, a la chusma plebeya, cruel, que antes permanecía disciplinada en segundo término. Ese fué el origen histórico del repugnante «picador». El cual, en su odio al caballo como animal aristocrático, no vaciló en entregarle indefenso a las astas del toro.

Del mismo modo se origina el «torero» profesional, especie hispánica que no existió hasta la España moderna. Este «torero» no pudo evitar la parte vil y brutal que le daba la clase social ineducada, violenta, antiintelectual.

Las corridas de toros cristalizan en España como espectáculo nacional al mismo compás que el sistema parlamentario. (Raro era el diputado que no llegaba tarde al Parlamento en día de toros por asistir a la corrida.)

No es, pues, a la España genuina, jerárquica, humana y heroica del seiscientos a la que hay que culpar de la barbarie de las corridas, sino a la España europeizante, burguesa y mixtificada del siglo XIX. No a la cruel España, sino a la Europa humanitaria. A Francia, a los anglosajones: esa Europa que nos envilece y luego nos insulta, a los españoles.

V

No a hombres viles, sí a dioses inmortales
nuestra vida en las aras herácreas
fueron, por nuestros males,
ofrendas hirvientes, rojas teas,
sino al rey Gerión, de Heracles fuerte,
cautivos entregamos nuestra suerte.
F.V.

Si las corridas de toros, a pesar de esa mancha soez y burguesa, antiespañola, se han salvado y se salvarán, es porque en la fiesta continúan jugando factores poéticos y míticos de una España eterna: la España que ve en el toro una divinidad, como la vió Grecia, Roma, el Mediterráneo.

Quiero repetir un elogio mío –ya hecho– del divino toro. «Vinculado a nosotros el toro, desde siempre, sacudidor egregio de los nervios ibéricos eternos, ¿podría sucumbir tan divino bruto? El toro, en el cielo antiguo, fue el dios más supremo, el dios fecundador por excelencia. No podía España –la España creadora del mito profundo de Don Juan–, renunciar a esa deidad genesíaca, a ese viejo símbolo indoeuropeo de la fuerza erótica, al ilustre animal mediterráneo, adorado por tanta raza morena.»

Creador el toro de nuestra fiesta más potente y fuerte –la más potente y fuerte del mundo actual–, hecha con sangre, muerte y sol, al gran estilo antiguo. Esa fiesta que «es un baño de juventud, de la más joven juventud vecina todavía de la animalidad» –como dijo Mauricio Barrès–. Si se salvan y se salvarán las fiestas de toros en España, es porque, en el fondo, constituyen todavía nuestro más alto mito, nuestro sacrificio religioso más profundo. El sacrificio del dios por mano de un sacerdote: el torero ante una concurrencia estremecida de fieles palpitantes. El toro es el mito trágico de España –como diría Nietzche–. Por eso ha llegado a sublimar hasta el cruel y vulgar de su fiesta. Por eso el torero adquiere a veces calidades heroicas, de alta estirpe humana –en su lucha con el toro.

* * *

Ennoblecer de nuevo esta fiesta, extraer su esencia mítica, es la labor de los nuevos españoles, consuentes de un pasado y de un porvenir: orgullosos y leales de una gran tierra milenaria, como España.

Por eso avanzo yo hoy mi voz ante ti –bárbaro turista–, y te pido respeto, enérgicamente, para el culto de mi patria hacia el toro; animal divino, y, como divino, bravamente sacrificado.






Primer día de imperio.




Sé que lo cuelgo con retraso. Hasta el día de hoy no he podido acceder al texto que, estimado lectores, voy a poner en Tercio Hispano.

Era nuestra Granada.

Isabel y Fernando –Yugo y Flechas– habían cerrado con la cristianización de los minaretes de la ciudad mora, el broche de la reconquista que iniciara Pelayo en Covadonga.

España era nación, apretada en su unidad de destino.

La judería cruza las fronteras, o inclina su perfidia siónica ante la Cruz.

Los nobles comienzan a sentir su auténtica nobleza dentro de la órbita de una patria en la que anochece el feudalismo.

Cisneros canta a España por las tierras de Africa. El Mediterráneo es para nosotros y suena en el viento la gloria del Gran Capitán.

Nuestro destino está trazado y perfilada en la Historia nuestra razón de ser.

Agoniza el siglo XV. La antorcha civilizadora empieza a deslumbrar las conciencias dormidas de hierro y Edad Media, y es precisamente entonces, cuando el visionario Cristóbal Colón, cuenta a la Reina Católica sus sueños de horizontes y lejanías.

El orbe de la cristiandad que más tarde tendrá su centro espiritual en Valladolid con el César Carlos y en El Escorial con el Rey Felipe, siente paroxismo de Imperio, voluntad de expansión y ansia de almas y horizontes para la Justicia y para Dios.

Pero el mar es la frontera que rodea nuestra sed de infinito.

Ya no hay Santo Sepulcro que conquistar en Oriente, se han vencido los símbolos islámicos en el Continente; el Mediterráneo es pequeño para las pupilas de nuestros navegantes y en las tierras de Europa que más tarde cruzarán en triunfo los estandartes del César, no hay empresa universal que cumplir.

España, ecuménica, imperial y romana, sólo tiene abierta una ventana grande a la altura de sus destinos: el azul sin fin del océano, tras el que todas las auroras los sueños de Colón, ven desde los alféizares granadinos, abrirse nuevas rutas de luz para la Historia.

Isabel, guerrera y santa, vende sus joyas de reina pobre y abre con el sacrificio las puertas del más allá para la gran empresa de España.

Hay quehacer en las dársenas de los armadores, recluta de navegantes audaces, hondos suspiros de esperanza brava en los pechos morenos de los Pinzones y un constante bisbiseo que corre por todos los labios de la Península: «Por orden de la Reina se va a buscar un nuevo camino de las Indias.»

El ansia popular se va incorporando a nuestra primer aventura imperial.

España ha comenzado su quehacer y un buen día, nublado de interrogantes en el cielo y de rumores de despedida en la tierra, los baupreses de tres carabelas, que danzan sobre las aguas andaluzas, enfilan azules marineros, hacia las tierras del Imperio que todos presienten en la alegría de las entrañas desde los ventanales góticos de nuestra Rábida que hoy está de luto.

Y allá van, los precursores de Elcano –«Primus circundidiste mihi»– dueños de la esfera sobre la teoría del mar, a crear nuestra gloria que nadie en el planeta podrá igualar ya nunca. España va a descubrir tierras que luego conquistará para la Raza.

Marchan día y noche con el alma despierta; una incertidumbre y una esperanza en cada suspiro. Bajo los cielos inmensos del Atlántico, Flechas y Yugos, junto a la Cruz de la Victoria, abren frente hacia el «Plus Ultra» desde la majestad hinchada de las lonas que no rondan gaviotas.

Sobre el mar y bajo el cielo, les acompaña sólo Dios.

Hasta que al fin, un 12 de Octubre, Este dispone que sea el primer día del Imperio.

Las primeras islas de las costas americanas, se perfilan ante sus ojos, y es un mundo inmenso y único el que Dios ofrece a los héroes de la Reconquista. Para los que alzaron la Cruz por los riscos astures de Covadonga ocho siglos atrás, para los héroes de Las Navas de Tolosa, para los conquistadores de la Alhambra, un premio divino: América.

Hay concierto de fieras y pájaros entre la flora extraña de sus selvas perfumadas. Los aborígenes hincan en tierra la rodilla ofreciendo sus frutas y metales, hay un temblor de advenimiento en toda la increíble geografía, y en medio de este apoteosis triunfal, Colón el visionario clava la cruz entre las flores de canela y toma posesión de aquella tierra virgen en nombre de sus Reyes y para España y Dios.

Fue aquél, el primer día del Imperio.

12 de Octubre de 1492.

* * *

Más tarde, el triunfo rotundo de la Cristiandad. Marcha la Historia y el esfuerzo heroico de la Raza va haciendo brotar aureles frescos en cada rincón del mundo.

En América se habla castellano desde California a la Tierra de Fuego. Las espadas de nuestros capitanes se han encargado de ello. Pizarro, Almagro y Hernán Cortés hablan como en Castilla, y así han de cantar sus glorias los incas y los aztecas.

Viene oro y savia joven del otro lado del mar y también extendemos nuestra influencia por el viejo mundo.

Alba en Flandes, San Francisco Javier en el Japón y en China, Carlos V en Italia, Francia y Africa, y los Jesuítas en el Paraguay, completan después nuestra misión y la luz eterna de España llena el mundo al salir el sol cada mañana.

La Raza ha cumplido su misión y el Cristianismo impera, defendido por el Yugo y las Flechas en todos los meridianos.

Frente a éste, la acción de todas las fuerzas enemigas de nuestra Catolicidad, empieza una lucha sorda desde la cloaca masónica, a la que llegan ensordecedoras, las exigencias de nuestra fe racial.

Pasan los siglos y el Imperio va demoliéndose, a falta de Reyes auténticos, de Césares geniales y de Capitanes cristianos.

Fuerzas extrañas a la raza van ahogando su razón de ser y desviando la senda de su destino, y el Imperio se hunde en lo visible, en lo geográfico y en lo económico.

Pero no importa.

Aires saturados de constituciones, enciclopedismos, teorías roussonianas, mitos liberales, órdenes secretas, cuevas masónicas y traiciones de lesa patria, no han podido hacer mella en el imperio espiritual de la Raza.

España ha sabido esperar a su joven César, y otra vez tras el Yugo y las Flechas de la Conquista, ha iniciado su reconstrucción imperial.

Vuelve América sus ojos a nosotros mientras el Pilar de la Virgen se afirma en Zaragoza ante la bárbara embestida, los cimientos del Kremlin se tambalean, en Moscú como un día los templos de Moctezuma en México.

Los ejércitos de Franco alzan la cruz en Covadonga y en Granada, y desde el otro lado del Atlántico, como entonces, hay rodillas hincadas en la tierra por el triunfo de España. La Raza ha oído otra vez la voz de Dios, y la hispanidad sabedora de su misión histórica está nuevamente en pie tras las banderas de la Cristiandad.

En este II Año Triunfal de España en que se cumple el 445 aniversario del primer día de nuestro Imperio, todos los hispanos extendemos nuestros brazos, a ambos lados del mar, en el saludo que nos impone nuestra unidad de destino, porque la Raza está en peligro, y para salvarla, el joven César y capitán cristiano Francisco Franco, nos llamó a todos en aquel atardecer del 18 de Julio, que fue también el primer día de un nuevo y transcendental ciclo histórico.

El de la reconstrucción de nuestro Imperio, que es el de la Hispanidad y el de Dios.

Vértice. Revista Nacional de la Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., Número 5, septiembre-octubre del año 1937, II año triunfal.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Memento mori.




¿Macabro? Así le parece al hombre moderno todo recuerdo de la muerte. Sin embargo, traerla asiduamente a la memoria, cuánto bien hace a los espirituales. Consideramos la fealdad de nuestros pecados, y ansiamos vernos liberados de ellos por el Sacramento de la Penitencia. A María Santísima, Medianera de todas las Gracias, le rezamos: "
Ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén". Es el mes de Noviembre. Recordamos a los Santos y a los Fieles Difuntos. Nuestra religión no sólo es la verdadera -la única verdadera-, sino que también es la más bella de las religiones. Por el maravilloso y hermosísimo Misterio de la Comunión de los Santos, la Iglesia Militante (nosotros: los católicos que combatimos en este mundo por el Reino de Cristo) comunicamos con las Benditas Ánimas del Purgatorio (ofreciéndole a Dios sufragios para que se acelere la purificación de esas almas que padecen pena temporal, y así permitirles cuanto antes el gozo celestial.) Es la Iglesia Purgativa, que limpia sus culpas en el Purgatorio. También comunicamos con la Iglesia Triunfante (la de los Santos que alaban a Dios en los Cielos.) Mejor que leer libros de esos que llaman de "autoayuda" será volvernos a nuestros clásicos ascéticos y morales. Siendo el mes de Noviembre, repaso y medito las viejas páginas de un tratado antiguo de ascética, cuyo autor es mi venerado P. Juan Eusebio Nieremberg (S.J.). En este libro estoy encontrando magníficos tesoros aliviaderos de toda pena y adversidad. Mientras lo leo, pienso en la Compañía de Jesús -en esa pudiéramos decir que Orden Religioso Militar fundada por el aguerrido guerrero vasco Nuestro Padre San Ignacio de Loyola. Magnífico ejército pontificio de sacerdotes, teólogos y filósofos, que dio la batalla a la herejía protestante (mal llamada "Reforma" por la jerga revolucionaria: propongo restituirle el nombre que le cuadra: "Revolución religiosa".) ¡Qué grandes hombres dio la Compañía de Jesús! ¡Qué grandes santos! Otro día trataremos aquí en LIBRO DE HORAS de los jesuitas. Sin más dilación, aquí dejo unas onzas de oro viejo español... Extraídas del libro del P. Nieremberg. Que sean de provecho espiritual e intelectual a nuestros lectores. MEMENTO MORI
"Asimismo grandes monarcas usaron de la memoria de la muerte por antídoto de su fortuna, para que no fuese peor su vida que su prosperidad. El rey Felipe de Macedonia tenía mandado á un paje que le dijese cada mañana: "Felipe, hombre eres"; acordándole que había de morir y dejarlo todo. El emperador Maximiliano I, cuatro años antes de morir, mandó le hiciesen su ataud, el cual llevaba consigo dondequiera que fuese, para que siempre le acordase otro tanto, y estuviese con voz muda diciendo: "Maximiliano, piensa que te has de morir y dejarlo todo."
También los emperadores del Oriente, entre otras insignias de la majestad, traían en la mano izquierda un libro con las hojas de oro, al cual llamaban "Inocencia", y estaba todo lleno de tierra y polvo, en significación de la mortalidad humana, para acordarse con esto de aquella antigua sentencia: "Polvo eres, y en polvo te convertirás." No fué sin mucha conveniencia estar en forma de libro este recuerdo de la muerte; para dar á entender de cuánta enseñanza y doctrina sea su memoria, y que ella sola es escuela de grandes desengaños. También tenía misterio ser de oro, y traerlo en la mano izquierda, que es la que está más junta al corazón; para notar cuán precioso es este desengaño, y cómo le hemos de tener esculpido en nuestra alma. Llámase con razón aquel libro "Inocencia", porque ¿quién se atreverá á pecar que sabe se ha de morir?" Estos jesuitas son los que nos hacen falta.